ISTIGFAR Y TAQWA

En el Nombre de Allâh, el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia; y la oración y la paz sean sobre Muḥammad, sello y corona de los Enviados, así como sobre su familia y compañeros.

Hemos dicho previamente que el Imán no se acaba con creer en los seis principios, llamados asimismo, pilares del Imán: Creer en Allâh, Sus Ángeles, Los Profetas, Los Libros sagrados, El Decreto y el Día del Juicio; dijimos, recordaréis? que estos seis pilares son lo mínimo que hay que realizar del Imán para ser considerado musulmán.

dzikir

Practicar el Imán es adornarse con las virtudes que nos acercan a Allâh, ya sea poco, ya sea mucho; virtudes estas que fortalecen nuestras personas y nos hacen caminar por el sendero recto, el cual nos llevará sin duda alguna de las tinieblas a la luz.

El primer paso para poder adquirirlas e integrarlas de manera permanente en nuestras personas es al ‘Istigfar (pedir perdón a Allâh) y A-t-Tawba (arrepentimiento).

AL ISTIGFAR

Es el paso previo al Tawba; consiste en pedir perdón a Allâh continuamente por un error o múltiples errores cometidos consciente o inconscientemente. La condición del Istigfâr para que forme parte del Imán es que se pida perdón inmediatamente después de cometer la falta, o que se pida con suficiente intensidad. Implica asimismo que se tenga consciencia de que tenemos delante de nosotros un Señor Magnánimo quien es capaz de perdonarlo todo por grave que esto sea, y asimismo Justo, en pleno derecho de castigar si El, en Su Sabiduría Infinita, lo considera necesario. Por otro lado, debemos ser conscientes de nuestra imperfección, falta de fortaleza  auto contención; en resumen de todas las debilidades que hacen de nosotros siervos necesitados e incompletos.

Di: ¡Siervos míos que os habéis excedido en contra de vosotros mismos, no desesperéis de la Misericordia de Allâh, es verdad que Allâh perdona todas las faltas, pues El es el perdonador, El Compasivo” (Corán 39-50)

Por otra parte, una manera de pedir perdón es realizar buenas obras, tal y como lo enseña el Libro y Palabra Increada de Allâh:

“…es cierto que las buenas obras borran las malas. Esto es un recuerdo para gentes que recapacitan”.  (Corán 11-114)

El Profeta Muḥammad – salâ-l-Lâhu ‘alayhy wa sallam – dijo :

« التائب من الذنب كمن لا ذنب له »

(At-tâ’ibu mina ddanbi kaman lâ danba lah)

« Aquel que se arrepiente de un pecado es como si no lo hubiera cometido »

Un hadiz recopilado en el Sahih Muslim recoge una palabra del Profeta que dice:

“Yo pido a Allâh perdón 100 veces al día”

Si el mejor de la creación pedía perdón a Allâh 100 veces por día, él, que era quien menos razones tenía para hacerlo, entonces ¿Qué deberíamos hacer nosotros?

La Sunna de pedir perdón a Allâh diariamente es un acto de humildad muy intenso el cual ha sido seguido por millones de musulmanes, generación tras generación, y que hoy mismo se sigue practicando. Realizar esta Sunna es una bendición que nos limpia de nuestras faltas al igual que el agua limpia y hace salir nuestras impurezas.

Existen de hecho varias causas posibles y válidas que nos mueven a pedir perdón a Allâh; empezando por el miedo a ser castigado por El, pasando por la sensación de vergüenza propia al haber cometido un acto semejante, y terminando por la realización profunda de ser conscientes y testigos de un acto propio que nos avergüenza ante Allâh, y esto último entra en la categoría del Tawba.

En cuanto a las buenas obras que pueden borrar las malas, no existe ninguna en especial, todas son válidas, aunque si podemos enumerar algunas expresadas en los hadices.

“Quien hace correctamente la ablución, sus pecados saldrán de su cuerpo, incluso debajo de sus uñas(Muslim)

“A quien ayune en el mes de Ramadán con fe sincera, esperando una recompensa de Dios, le serán perdonados sus pecados anteriores” (Bujari)

El Perdón de Allâh es inmenso y su capacidad de perdonar incansable, tal y como lo muestra este hadiz qudsi:

Abu Hurayra escuchó al Profeta – sobre él la oración y la paz – decir: “Un pecado fue cometido por un servidor. Dijo: ¡Oh mi Señor! He cometido un pecado, por favor perdóname. Su Señor dirá: Mi servidor sabe que tiene un Señor que puede perdonarlo y puede castigarlo. Sin embargo, le he perdonado. Luego pasó tanto tiempo como Allâh quiso hasta que cometió otra falta, y dijo: ¡Oh mi Señor! He cometido un pecado, por favor perdóname. Allâh observará: “Mi siervo sabe que tiene un Señor que puede perdonarlo y castigarlo también. Sin embargo, lo he perdonado de nuevo”. Pasará el tiempo que Allâh quiera hasta que cometa otro pecado. Dirá: ¡Oh mi Señor! He cometido otro pecado, por favor perdóname. Allâh dirá: Mi siervo sabe que tiene un Señor que puede perdonarle y puede castigarle también. Sin embargo, yo lo he perdonado por tercera vez. Así que, que realice lo que desee. (Transmitido por Bujari y Muslim).

A-T-TAWBA

Podemos traducir este término por arrepentimiento, y sin embargo, su significado va mucho más lejos. Tawba es un arrepentimiento profundo que no viene condicionado por el temor del castigo Divino, sino que se encuentra basado en la vergüenza de vernos cometiendo un acto impropio delante de Allâh, teniendo en cuenta que El es El Oyente, El Vidente, El Vivo, que siempre está presente como observador. El servidor se arrepiente de haber cometido un acto que no es digno de entrar en las relaciones Señor-servidor, y aún más, se compromete firmemente a no realizar dicha acción de nuevo o algún otro acto semejante. Por Tawba, el servidor experimenta dolor y malestar por su acto, pero como él tiene una excelente idea de su Señor, y sabe que es Magnánimo y que le puede perdonar, por confianza en Allâh, olvida su acto y sigue realizando obras rectas y meritorias. Consciente de las carencias de su naturaleza humana, ha visto este tropiezo como una nueva oportunidad para valorar su estado y su grado de acercamiento o alejamiento de su Señor. De alguna manera podemos decir que el Istigfar es la puerta del Tawba, ya que el primero predispone al segundo.

Ubay Ibn Ka’b preguntó al Profeta –salâ-l-Lâhu ‘alayhy wa sallam-: “¿Qué es un arrepentimiento sincero? El respondió; “Es el arrepentimiento de todo acto infame cometido con exceso, después del cual imploras el perdón de Allâh comprometiéndote a no recomenzar” (Ibn Abi Hatîm)

El Profeta –salâ-l-Lâhu ‘alayhy wa sallam – ha dicho: “Allâh, a El el Poder y la Gloria, abre Su mano al final de la noche para que el pecador del día se arrepiente y abre Su mano para que el pecador de la noche se arrepienta. Y esto durará así hasta que el sol se levante por Occidente (Muslim)

Es pues Tawba un grado del ‘Imân que significa dejar atrás el fardo de las grandes faltas hasta llegar a olvidarlas y a no dar importancia al error que cometimos, el cual antes persistía en nuestro corazón. El arrepentimiento sincero es tan fuerte, que no solamente nos impulsa a pedir perdón con la confianza de obtenerlo, sino que además ridiculiza a nuestros ojos el acto objeto del error; y esto de una manera tal que de ahora en adelante lo veremos cómo aborrecible y absurdo.

Es así que entonces ‘Istigfar y Tawba nos han conducido hasta delante de la puerta, detrás de la cual se encuentran las virtudes que adornan el corazón de los creyentes. Y el umbral de dicha puerta no se puede traspasar sino es en un determinado estado de pureza, al igual que no nos podemos acercar al Salat sin encontrarnos en estado de ablución.

Que Allâh nos haga de aquellos servidores humildes que se arrepienten de manera sincera y constante, de aquellos que confían en la Misericordia de un Rey extraordinariamente Generoso y Remisorio.

 

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