LA ABLUCION MENOR Y LA ABLUCION MAYOR – COMO HACERLAS – CONDICIONES

PUREZA RITUAL

 El Islam es la religión de la naturaleza primordial (fitra) y de la civilización. Ha surgido en la península arábiga, donde la vegetación escasea a causa de la insuficiencia de agua. A pesar de esto, él ha defendido las prácticas de la verdadera civilización y ha llamado a la limpieza. Ha llevado a las gentes hacia las nobles virtudes, estableciendo como base de la adoración:

 1 – La pureza del corazón de las manchas de la duda, de la asociación, de la sospecha, de la hipocresía, de la ostentación, del odio, del rencor y de la envidia. Allâh, exaltado sea, gloria y pureza a Él, observa al servidor y nada de lo que este esconde Le escapa. Allâh “Revela la traición de las miradas y lo que encierran los pechos” (Surat 40 vers.19)

 1 – La pureza del cuerpo de todas las manchas. Allâh, exaltado sea, dice: “Allâh es Perdonador e Indulgente” (Surat 2 vers. 223)

 El Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: “La pureza ritual constituye la mitad de la fe.” Muslim

 En otra versión él ha dicho: “La limpieza perfecta forma parte de la fe.”

 El ha dicho asimismo: “La llave de la plegaria es la pureza ritual, la plegaria se sacraliza por el takbîr y se desacraliza por el saludo final”. Abu Dawud

 Es pues la pureza, la primera condición, la cual es conveniente cumplir para realizar la plegaria. Ella comporta:

 A – La pureza del corazón y del cuerpo.

 B – La pureza de las ropas.

 C – La pureza del lugar donde se hace la plegaria.

 La purificación del cuerpo se hace con agua. El agua válida para realizar la ablución es el agua la cual proviene de la lluvia, de los ríos, del mar, de las fuentes y de los pozos. Su gusto, color y olor no deben presentar alteración alguna. Si una de estas tres características se modifica, entonces se vuelve impura. Esta actitud de la legislación islámica respecto al agua es apoyada y confirmada por las ciencias médicas modernas y por todo espíritu sano.

CONDICIONES QUE HACEN NECESARIA LA ABLUCION

 El cuerpo debe estar puro de toda clase de manchas; estas se dividen en dos categorías:

 La pequeña mancha: ella precisa que se haga la pequeña ablución (o la ablución seca “tayamum” si no encontramos agua para realizarla). Ella es obligatoria cuando se evacua por las vías naturales excrementos, orina o gas; e incluso el líquido prostático en el hombre, el cual es incoloro y transparente. Este líquido puede salir como consecuencia de pensamientos o sin ellos, o como una consecuencia fisiológica de las características de la próstata. Así mismo se convierte en obligatoria como consecuencia de un desvanecimiento, vómitos abundantes y el sueño profundo, así como otros actos cuya descripción encontraremos más adelante. Asimismo cuando hombre o mujer toca sus genitales con las manos sin ninguna prenda que los cubra.

El sueño y el desvanecimiento anulan también la ablución menor, así como un ataque de locura o de esquizofrenia o diverso tipo de convulsiones incontroladas, como un ataque epiléptico.

 La mancha mayor: ella precisa el cumplimiento de la gran ablución. Es la consecuencia de la emisión de líquido espermático durante el sueño o, en el estado de vigilia, o como producto de una relación conyugal. Allâh ha dicho: “Y si estáis impuros, purificaos”. (Surat 5, vers. 7)

 Igualmente las menstruaciones y los loquios (pérdidas durante cuarenta días aproximadamente después del parto) precisan de la gran ablución. La gran ablución debe realizarse al final de los unos y de los otros.

 Antes de comenzar la ablución mayor o menor, es necesario lavarse las partes del cuerpo manchadas por un elemento impuro.

LAS ABLUCIONES

LA ABLUCION MENOR

making-ablution

 Allâh, exaltado sea, ha dicho: “¡Vosotros que creéis! Cuando vayáis a hacer el salat, lavaos la cara y las manos llegando hasta los codos, y pasaos las manos por la cabeza y por los pies hasta los tobillos”.[1] (Surat 5, vers. 7)

 Este versículo establece la obligación de la ablución sin la cual la plegaria no puede ser válida. Es igualmente una transgresión el  realizar la plegaria sin antes haber hecho la ablución.

 El Enviado – sobre él la plegaria y la paz – ha explicado la manera de hacer la ablución:

1 /  Formulad en vuestro interior la intención de hacer la ablución con el fin de cumplir con vuestra obligación de la plegaria, o simplemente de quedar en estado de pureza. Después de esto, decid: “Bismi-l-Lâhi-r-Rahmâni-r-Rahîm” (en el Nombre de Allâh el Clemente y Misericordioso).

2 /  Lavaos las manos frotándolas tres veces hasta las muñecas sin olvidar los espacios entre los dedos. Tomad agua seguidamente, con el cuenco de vuestra mano derecha y enjuagaos la boca cuidadosamente tres veces. Frotar los dientes pasando el índice y pulgar de vuestra mano. Es una tradición fuertemente recomendada (sunna mu’akkada).

 Varios hadices insisten sobre esta práctica de las más sanas: “Si no temiera sobrecargar a mi comunidad, la habría ordenado utilizar el siwak antes de cada plegaria.” Bujarî y Muslim

3 /  Aspirad seguidamente el agua por la nariz, siempre con el agua en el cuenco de la mano derecha, tres veces seguidas, siendo la finalidad el lavarse la nariz y desembarazarla de toda suciedad.

4 / Tomad agua con la mano derecha, vertiendo la mitad en el cuenco de la mano izquierda, y dejando en la derecha el resto; después lavaos la cara tres veces asegurándoos de diseminar el agua con vuestras manos por toda la cara. Si el hombre tiene barba, deberá introducir, durante el lavado de la cara, sus dedos empapados de agua entre los pelos de su barba llegando hasta la piel.

5 / Lavaos entonces tres veces las manos y los brazos hasta los codos, comenzando por el brazo derecho: tomar agua con la mano e inclinad ésta de manera a hacerla escurrir diseminándose hasta el codo lavando con la mano izquierda. Después tomad agua con la mano derecha, vertedla en el cuenco de la mano izquierda, para lavar el brazo izquierdo de la misma manera que acabamos de indicar. Procurad pasar los dedos de la mano contraria por la mano que estáis lavando en cada ocasión.

6 / Después pasad las manos mojadas sobre la cabeza, de adelante hacia atrás y de atrás hacia delante. Una sola vez

7 / Enjuagaos seguidamente las orejas exterior e interiormente sin mojar las manos de nuevo.

8 / Después de esto lavad vuestros pies hasta los tobillos, comenzando por el pie derecho y frotando convenientemente entre los dedos; siempre tomando el agua con vuestra mano derecha y frotando ambos pies con la izquierda.

9 / Una vez terminada la ablución, decir: “Atestiguo que no hay otra divinidad que Allâh, Solo y sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su servidor y Su enviado”.

A-š-šhadu ‘an lâ ‘ilaha ‘illâ-l-Lâh waḥdahu la šarika lahu, wa-š-šhadu ‘anna Muḥammadan ˤabduhu wa rasûluhu

(Atestiguo que no hay otra divinidad que Allâh, Solo y sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su servidor y Su enviado)

 Haced después de esto la invocación siguiente: “¡Oh Señor! Cuéntame entre aquellos quienes se arrepienten y entre aquellos quienes se purifican y conviérteme en uno de Tus siervos virtuosos”

“‘Allâhumma aŷˤalnî mina-t-tawwâbin wa aŷˤalnî mina-l-mutaṭahirîn wa aŷˤalnî min ˤibadika-ṣ-ṣâliḥin”

A quien realiza comúnmente la ablución de la manera en la cual acabamos de indicar con completa consciencia de desear purificarse exterior e interiormente se le abrirán las puertas del Paraíso y entrará por la que pida.

Observación

 Se debe seguir exactamente el orden indicado precedentemente para las diferentes partes del cuerpo.

 Tales son las abluciones que os permitirán presentaros ante vuestro Señor. Ellas serán válidas para dos plegarias o más, en tanto nada venga para anularlas.

NOTA ACLARATORIA

Es conveniente distinguir que en el cumplimiento de la ablución menor hay elementos que son Fard (obligatorios) y otros que son Sunna. De todas maneras, a nadie se le ocurre cumplir con el fard y dejar la Sunna, habida cuenta de que el hecho de realizar la ablución como lo acabamos de mencionar supone una gran ventaja y un cuerpo total de limpieza y conjunción de movimientos.

Veamos primeramente que es Fard (obligatorio) y luego que es Sunna (muy recomendado):

Es Fard:

La limpieza previa de las manos y los miembros a lavar.

La formulación de la intención de hacer la ablución.

La pureza del agua: no debe tener sabor ni alteración de color.

Frotar por todos los miembros obligatorios de lavar.

Lavar los miembros obligatorios una sola vez.

No dejar ninguna parte, por pequeña que sea sin mojar de uno de los miembros obligatorios. En cuanto a la cabeza se refiere basta con pasar las manos mojadas por encima de la forma en la cual se ha descrito.

La cara.

Los brazos y manos.

La cabeza.

Los pies.

Formular la šahada al terminar.

Es Sunna:

El decir Bismi-l-Lâhi-r-Raḥmâni-r-Raḥîm al comenzar.

Lavar las manos al comenzar.

Lavar la boca.

La nariz.

Los oídos

Lavar tres veces los miembros.

LA ABLUCION MAYOR

 Ella consiste en extender el agua pura y frotar por todo el cuerpo, comprendido el cabello.

 Es la mejor manera de asegurar la limpieza de todo el cuerpo, de purificarlo de toda suciedad y de revivificarlo, tanto a él como a su salud.

¿Qué hechos producen la necesidad de la gran ablución?

 La gran ablución es necesaria en los casos siguientes:

 1 – La eyaculación acompañada de una sensación de placer, incluso si es solamente a consecuencia de pensamientos.

 2 – Cuando se encuentran los órganos sexuales del hombre y de la mujer, aún si no se produce eyaculación.

 3 – El sueño erótico tanto del hombre como de la mujer necesita la gran ablución, siempre y cuando se pueda encontrar una mancha en el caso del hombre, y en el caso de la mujer por el simple sueño. Pero si, en el caso del hombre, el sueño no está acompañado de eyaculación, la cual haya dejado huellas visibles, entonces no se precisa la gran ablución; lo mismo en el caso de la mujer sino hay sensación de gozo durante el sueño. El hadiz dice en efecto: “En el caso de un sueño erótico con salida de líquido, las abluciones son necesarias.” Si al levantarse uno encuentra la humedad en su ropa sin haber soñado, la ablución es necesaria igualmente.

 4 – La cesación de la menstruación.

 5 – El fin de los loquios. Así la mujer que da ha dado a luz debe hacer su ablución cuarenta días después de su parto. Sin embargo, si la salida de sangre se corta completamente antes de este término, ella debe hacer la gran ablución y retomar la plegaria.

6 – La conversión al Islam.

¿COMO HACER LA GRAN ABLUCION?

 Cuando preparéis el agua o entráis en el cuarto de año con la intención de purificaros de una mancha mayor, es recomendable seguir la Sunna del Profeta – sobre él la plegaria y la paz -; después de haber preparado agua limpia destinada al efecto:

1 / Comenzad por lavarse tres veces las manos.

2 / Lavad seguidamente las partes íntimas (sin volver a tocarlas en el transcurso de la ablución).

3 / Lavad la boca tres veces como en la pequeña ablución.

4 / Lavad la nariz tres veces como en la pequeña ablución.

5 / Lavad la cara tres veces.

6 / El brazo y las manos derecho e izquierdo tres veces, como hemos mencionado antes.

7 / Lavad la cabeza tres veces haciendo penetrar completamente el agua por los cabellos, frotando bien y lavando y frotando el cuello una sola vez, así como las orejas.

8 / Lavad y frotad la parte derecha del cuerpo desde los hombros hasta los tobillos; posteriormente haced lo mismo con la parte izquierda, procurando no tocar las partes íntimas, lo que anularía la pequeña ablución.

9 / Tomad agua en el cuenco de vuestra mano derecha, sumergid el dedo índice de vuestra mano izquierda en esa agua siete veces e introducidlo en cada una de ellas el ombligo.

10 / Volved a enjuagar la espalda y el pecho una sola vez.

11 / Lavad los pies como se hace para la ablución menor.

12 / Tomad agua y enjuagándoos las manos pronunciad la shahada.

OBSERVACIONES

Procediendo de esta manera habéis hecho a la vez la ablución mayor y la menor; podéis secaros y disponeos para rezar.

Es Fard

Mojar y frotar todo el cuerpo en el orden que fuere. En este caso sería obligatorio realizar después la ablución menor su se quiere rezar—————

 La gran ablución se hace asimismo sumergiéndose por entero en un río o en no importa que otra agua pura a condición, no obstante, de formular al principio la intención de hacer la pequeña ablución. Es lo mismo para cuando se hace en la ducha. En estos casos debemos recordar la obligación de pasar la mano por todas las partes del cuerpo, comenzando por las partes íntimas, las cuales una vez lavadas, no podremos volver a tocar de nuevo mientras hacemos el resto de la ablución.

Aquel quien realiza la gran ablución debe cubrirse sus partes íntimas, salvo si se encuentra absolutamente solo. No está permitido a aquel quien realiza la pequeña o la grande ablución derrochar  el agua, aún si esta es abundante. Esto es ciertamente mal visto en el Islam a fin de no habituarse al derroche pues “los derrochadores son los hermanos de los demonios” podemos leer en el Qur’an. Allâh recomienda gastar con moderación en toda cosa.

Más tarde diremos como podemos hacer la ablución seca o Tayyamum a lo cual dedicaremos un capítulo aparte.

En la continuación de nuestro libro “La Guía del nuevo musulmán” veremos cuáles son las recitaciones que hacía el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – mientras realizaba cada uno de los movimientos de la ablución.

[1] Es a causa del mandato coránico que el lavado de estos miembros es farḍ (obligatorio), mientras el resto del lavado (nariz, boca, oídos) es Sunna del profeta – sobre él la plegaria y la paz -. No obstante esta Sunna del Profeta es de tal manera fuertemente recomendada que resulta incomprensible el que alguien haga la ablución lavando solamente los miembros obligatorios.

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Una Respuesta a LA ABLUCION MENOR Y LA ABLUCION MAYOR – COMO HACERLAS – CONDICIONES

  1. […] llegando hasta los codos, y pasaos las manos por la cabeza y por los pies hasta los tobillos”.[1] (Surat 5, vers. […]

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