LAS ABLUCIONES SECAS O TAYAMMUM

 ¿COMO HACER EL TAYAMMUM?

tayammum

 Cuando recurráis al tayammum, utilizad un elemento purificador puro de la naturaleza del suelo, como la arena. Ha de ser arena pura, sin mancha de productos químicos o de alquitrán. Si se trata de una piedra, ha de ser de forma natural, no tallada ni trabajada.

1 / Formulad seguidamente la intención de hacer esta obligación y decid:

“Bimi-l-Lâhi-r-Rahmâni-r-Rahîm” (en el Nombre de Allâh, el Clemente, el Misericordioso).

2 / Posad vuestras manos abiertas, los dedos bien separados, sobre la tierra, arena o piedra no-tallada (dos veces cada mano) empezando por la derecha ; después soplad sobre vuestras manos a fin de hacer desaparecer el polvo el cual pudiera quedar en ellas.

3 / Pasad entonces las dos manos por vuestro rostro. En esta rápida operación debemos hacer especial atención en pasar los dedos por todas las comisuras del rostro.

4 / Pasad seguidamente por la arena o por la piedra dos veces, como indicado anteriormente.

5 / Frotad seguidamente vuestras manos y antebrazos hasta los codos. Debéis poner una especial atención a pasar el dedo índice entre los dedos de la mano contraria, terminado por el pulgar, el cual frotaremos ente el índice y el pulgar de la mano opuesta. En esta operación comenzaremos por la mano y antebrazo derechos.

6 /  Posteriormente decid la šahadah al igual que la hacéis para las abluciones mayor y menor.

 Gracias a esta simple operación, podéis hacer vuestra plegaria como si hubierais realizado verdaderas abluciones. Si os levantáis en estado de impureza mayor (ŷanâba) y no encontráis agua, haced las abluciones secas como acaba de ser indicado; esto os bastará a fin de que formuléis la intención de purificaros de vuestra mancha de esta manera. Las reglas de validez de las abluciones secas no son las mismas que las aferentes a las abluciones. Debemos decir que la ablución seca sirve para una sola plegaria; es decir, debemos rehacerla cada vez que vamos a realizar una de las cinco plegarias canónicas; aunque, si debe quedar suficientemente claro el hecho de que si entre la ablución seca y el inicio y término de la plegaria se presenta alguna de las causas que rompen la ablución con agua, habrá que recomenzarla de nuevo a fin de realizar la plegaria en cuestión.

Ellas se vuelven nulas desde el momento en el cual encontramos agua, o recobramos la salud, en el caso en el cual hubiéramos estado enfermos. De tal manera que si nos encontrábamos en estado de impureza mayor, antes de realizar el Tayammum deberemos realizar la ablución mayor como en condiciones normales

 

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