NOMBRES DIVINOS X – AL ŶABBAR – EL QUE IMPONE IMPERIOSAMENTE SU VOLUNTAD

99 Nombres de Allâh – X – AL YABBAR

En esta ocasión vamos a explicar uno de los Nombres Divinos a través de un ejemplo:

Antes de comenzar a escribir esta serie de los Nombres Divinos supe que no se trataba de simples escritos y apreciaciones. Comprendí que comenzar a escribir sobre ello iba a provocar que la fuerza de dichos Nombres se manifestara en mi persona de alguna manera. No puede haber conocimiento si no se conocen los Nombres Divinos por medio de la experiencia. Por eso, cuando antes de viajar , terminé de escribir sobre Al Aziz, al constatar que el próximo era Al Ŷabbar, comprendí que allí iba a vivir algo relacionado con dicho Nombre. Y así fue.

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Fui para arreglar unos asuntos de una manera, pensaba yo, que sería más ventajosa para mí. Después de pasar varias peripecias, que llegaron a ser en algunos momentos bastante serias, estuve durante un día viviendo al borde del abismo. Pero, como siempre en estos casos, la asistencia Divina llegó y me salvó del peligro. De alguna manera, Al Ŷabbar, impuso imperiosamente Su Voluntad, desbaratando mis planes uno a uno. No es la primera vez que me sucede. Advierto que si alguien quiere seguir el camino de verdad que termina con la purificación total del corazón debe pasar por momentos que para emplear una metáfora “harían encanecer a un recién nacido”.

Dijo en su Diwan Sidi Uddah Ibn Tunas, sucesor del chayj Al Alawi:

“En verdad os digo que el sufrimiento es una túnica obligatoria para vosotros, pues quien no sufre por Amor (el de Allâh) nunca se levanta”.

Recordemos la palabra del Profeta –sobre él la plegaria y la paz – la cual en resumidas cuentas indica que los más probados son los Enviados, más tarde los Profetas, y más tarde los saliḥin, viniendo después los mu’minin.

Es pues la prueba de Allâh, una apretura consecuencia de la manifestación del Ŷalal divino. Allâh educa al Nafs con mucho Ŷalal (Majestad) y un poco de Ŷamal (Belleza). Al Qabd (La contracción) y el Bast (La expansión); porque después de la apretura viene la apertura (fa’inna ma’a-l-‘usri yusra).
Queda pues explicado el sentido del Nombre Divino Al Ŷabbar – Aquel que impone imperiosamente Su Voluntad -.

El sufrimiento, el pavor y la dureza que hace experimentar al servidor el Nombre Al Ŷabbar resulta del apego de dicho siervo al nafs y de su costumbre al ser gobernado por ella, el hacer planes a través de ella, en resumidas cuentas: el que el Nafs le organice la vida. Cuando una fuerza Divina de orden superior se impone reduce dicha voluntad humana a cenizas, y en ese momento el Nafs no tiene nada más que decir.

 

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