NOMBRES DIVINOS XII – AL JALIQ – EL CREADOR

99 NOMBRES DE ALLAH – XII – AL JALIQ

El Creador y la Creación

jaliq

Hemos de considerar que Allâh ha creado todo, tanto lo visible, como lo no visible, así como aquello lo cual es únicamente conocido por El Mismo.

Para llevar a cabo dicha Creación no ha utilizado materia alguna que se encontrara fuera de Él, ya que dicha materia, en un tal caso, sería producto de Su propia Creación.

Allâh ha creado de El Mismo; es por ese motivo por el cual “De Allâh somos y a El retornaremos”. (2-156)

La primera creación, según nos transmite el sahaba Ŷâbir en un hadiz muy conocido y con una cadena de transmisores de las más sólidas y fundamentadas; la primera creación, decíamos, fue la de Muhammad. Según el propio Profeta – sobre él la plegaria y la paz – Allâh tomó un puñado de Su propia Luz (Allâh es la luz de los cielos y de la tierra), y lo eyectó diciendo:

Kun Muhammadan (Sé Muhammad). Dicha luz vino a prosternarse ante El – exaltado sea, y de ella creó los cielos y la tierra con todos sus habitantes, la Tabla bien guardada (Lawḥu-l-Maḥfud) o fuente de la Revelación y el propio Trono divino (Al Arš)

Wa ‘innaka la’allâ juliqa-l-azima – Y has sido creado de una naturaleza sublime (Corán 68-4), dice el Libro de Allâh refiriéndose a Muhammad – sobre él la plegaria y la paz.

Otro hadiz bien conocido dice:

“Yo era un Profeta mientras Adam estaba entre la arcilla y el agua”

Ad-Dailami: “¡Oh Muhammad!, Si no fuera por ti, el Jardín del Paraíso no hubiera sido creado, y si no fuera por ti, el Fuego no hubiera sido creado”

al-Hakim e Ibn Hiban: “Yo fui escrito como un Profeta en la presencia de Alláh mientras Adam estaba entrelazado en su barro”.

Yo fui el primer Profeta en ser creado y el último en ser enviado”, narrado por Abu Nuaym en “ad-Dalail” (p. 6)

Es pues Muhammad el modelo de la creación, su principio, su materia prima, su substancia, siempre presente en cada átomo, en cada partícula; pues, aunque el sempiterno presente es siempre Allâh – Al Jaliq -, el sustrato con el cual ha creado todas las cosas lleva el nombre y la naturaleza de Muhammad.
De ahí que el mismo Qur’an refiriéndose a él – sobre él la plegaria y la paz – diga:

Wa mâ ‘arsalnaka ‘illâ rahmatan li-l-‘âlamîn – Y no te hemos enviado sino como una misericordia para los mundos” (21-106)

Este versículo, así como el citado más arriba, por ellos mismo validan todos aquellos hadices los cuales hablan sobre la naturaleza sublime de Muhammad.

¿Podría ser posible que Allâh nos hubiera dicho que Muhammad ha sido creado de una naturaleza sublime y que ningún hadiz haya sido transmitido para hablarnos de dicha naturaleza y especificarnos sus detalles? Permitidme deciros que esto es Imposible ¿Podría ser posible que tanto Allâh como Su Profeta hayan olvidado lo esencial? ¡Imposible!

Allâh nunca podría haber dejado sin describir lo esencial, así como el Profeta no ha podido dejar sin explicar los detalles de su venida y para qué ha sido enviado. Pensar lo contrario es no creer en el Poder y la Sabiduría divinos, así como en la capacidad profética de Muhammad.

Por un lado el Libro de Allâh nos dice que Muhammad ha sido creado de una naturaleza sublime; por otro lado nos dice que ha sido enviado como una misericordia para los mundos.

“Los mundos”, no el mundo, es decir, toda cuanto en la creación merece ser llamado mundo: El mundo de los hombres, el mundo de los genios, el mundo de los ángeles, el de los animales, minerales, plantas, cosmos, etc.

He aquí el secreto de la Creación del Creador (Al Jaliq)

He aquí un racimo de verdades incontestables que han hecho de nuestra religión un edificio cuyas raíces se encuentran enclavadas en tierra segura y fértil y cuyas ramas se alzan por encima de cielos y tierras hasta alcanzar el propio Trono divino.

 

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