SOBRE LAS CLASES DE SUEÑOS Y LAS VISIONES VERIDICAS

En el Nombre de Allâh, el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia; y la plegaria y la paz sean sobre Muhammad, sobre su familia y compañeros.

Según expresó nuestro Profeta, Muhammad Rasulu-l-Lâh, existen tres clases de sueños:

Uno procede del chaytan y se reconoce por su morbosidad.

Otros proceden de los caprichos del alma y se manifiestan como largos episodios mediante imágenes inconexas y difusas.

Otros proceden de Allâh y se caracterizan por su brevedad, precisión y claridad.

Son estos últimos, los verídicos, los cuales necesitan ser interpretados.

Erleuchtete T¸r

Abu Salama – que Allâh esté satisfecho de él – transmite: Solía tener sueños que me estremecían y me daban fiebre pero no me cubría con mi manto. Hasta que me encontré con Abu Qatada y le mencioné esto. Y él me dijo: Escuché al Mensajero de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – decir: “El buen sueño viene de Allâh y la pesadilla de Šaytán. Entonces si uno de vosotros tiene una pesadilla que detesta que escupa tres veces hacia la izquierda y que se refugie en Allâh de su mal y así no será dañado”.

Abu Hurayra relató que el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – dijo: “Cuando se acerque la Hora será difícil que el sueño de un musulmán sea falso. Los sueños más verdaderos pertenecen a aquellos que hablan más con la verdad. Y el buen sueño de un musulmán es una parte de las cuarenta y cinco (en otras versiones 46) partes de la Profecía. Los sueños son de tres tipos: El buen sueño es una buena noticia de Allâh, el mal sueño que causa preocupación es de Šaytán y el tercero es una insinuación del propio yo. Entonces si uno de vosotros ve en un sueño algo que detesta que se levante y rece y que no se lo relate a la gente”. Y dijo: “Me gusta ver grilletes y no me gusta ver collares de hierro. Los grilletes significan firmeza en la religión. El narrador no sabe si esta parte es del hadiz o si son palabras de Ibn Sirrin (uno de los transmisores).

Así pues, una vez sabiendo esto, no se debe contar un mal sueño a nadie a fin de que no se cumpla y así atenuar o anular sus posibles efectos negativos y dañinos.

Por otra parte, de poco sirve poner atención en los sueños del alma ya que ningún mensaje válido nos llega a través de ellos, de ninguna de las maneras.

Solamente es válido el sueño que procede de Allâh, (rabbani), ya que en él nos pueden llegar advertencias o noticias del mundo del cual proceden, que no es otro que el de las verdades ocultas a los ojos y a los conocimientos de los hombres. Es así como el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha concedido a estas visiones una importancia tal que pueden ser considerados como una 46ava parte de la profecía; tal es su importancia, ¡mucha atención!. Ahora bien, estas visiones deben ser interpretadas, tal y como lo manifiesta el Enviado de Allâh en otros hadices. Si nosotros no conocemos su interpretación debemos revelarlos a una persona quien posea dicha ciencia, y ello a fin de conocer lo que ellos nos traen como noticia o advertencia.

Ibn Abbas y Abu Hurayra relataron que una persona fue al Mensajero de Allâh – sobre él la plegaria y la paz-  y le dijo: ¡Oh Mensajero de Allâh! Vi en la noche, durante un sueño, un pabellón del que goteaba mantequilla y miel. Y vi que la gente los recogía con sus manos, algunos tomaban  mucho y otros poco. Y vi una cuerda que conectaba el cielo con la tierra. Y te vi tomarla y trepar (hacia el cielo), luego una persona después de ti la tomaba y trepaba, luego otro la tomaba y trepaba, luego otro la tomaba y trepaba pero se le cortaba, luego se la unían nuevamente y trepaba. Abu Bakr dijo: ¡Oh Mensajero de Allâh! ¡Que mi padre sea tu rescate! ¡Por Allâh! Permíteme que yo lo interprete. El Mensajero de Allâh – sobre él la plegaria y la paz-   dijo: “Interprétalo”. Abu Bakr dijo: En cuanto al pabellón es el pabellón del Islam. Y lo que goteaba de él como mantequilla y miel es el Corán, su dulzura y su suavidad. Y lo que la gente tomaba con sus palmas significa una parte mayor o menor del Corán. Y la cuerda que unía el cielo con la tierra es la Verdad con la que has estado, con la que Allâh te elevará. Luego una persona después de ti la tomará y trepará por ella, luego otra persona la tomará y trepará por ella, luego otra persona la tomará pero se le cortará, luego se la unirán para él y trepará por ella. Dime ¡oh Mensajero de Allâh! ¡Qué mi padre sea tu rescate! ¿Lo he hecho correctamente o me he equivocado? El Mensajero de Allâh – sobre él la plegaria y la paz-  dijo: “Has acertado con una parte y te has equivocado con otra”. Dijo: ¡Por Allâh! ¡Oh Mensajero de Allâh! Dime en que me he equivocado. Dijo: “No jures”. 

Este hadiz nos demuestra dos cosas: Primeramente que los sueños pueden y deben ser interpretados; seguidamente, que no cualquiera puede hacerlo, al no estar dotado quienquiera que sea del suficiente conocimiento para ello. En este caso concreto, Abu Bakr, a pesar de la sabiduría que le caracterizaba, no pudo explicar todo el significado del sueño, pues solamente el profeta tenía el suficiente conocimiento para hacerlo.

En otras versiones de este mismo hadiz se nos informa sobre el hecho de que casi todas las mañanas, después del salat del Subh, Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz-  tenía la costumbre de preguntar en público si alguien había visto algo durante su sueño. Y esto debe bastar para probar la importancia que él les concedía y nosotros les debemos otorgar.

Cuando dormimos, nuestra alma, como expresa el Qur’an, nos es arrebatada, mientras que por la mañana nos es devuelta. Durante el sueño, liberada del cuerpo, permanece en el Barzaj, viajando de un lugar a otro, dependiendo de la pureza de la que ella haya sido provista. Es por ello que los puros tendrán muchísimas más visiones que los que son olvidadizos de Allâh y, por supuesto, que aquellos quienes viven persiguiendo los bienes materiales como primer objetivo de sus vidas. Mientras el alma de estos últimos viaja por el primer cielo, el alma de los puros sube hasta el séptimo, e incluso hasta los pies del Trono, el final del Barzaj. Es así que cada uno participa de ese mundo en justa consonancia con su condición habitual en la tierra.

Cuando el alma regresa a la prisión del cuerpo impregna a la mente con sus visiones de la noche ; ella transcribe en imágenes reconocibles en las formas terrestres lo que el alma vio; y como estas formas son extraordinariamente limitadas con respecto a las formas celestes, la visión debe ser interpretada por alguien quien tenga la pericia de reconocerlas y transcribirlas a significados tangibles. Siempre las visiones son interpretadas a través del Qur’an y de la Sunna; y esto es normal desde el momento en el que su categoría resulta ser una parte de la profecía.

La teoría Freudiana del psicoanálisis, según la cual los sueños proceden del subconsciente, es absolutamente hecha pedazos por las palabras del Profeta y por la ciencia de la interpretación de los sueños. Es antes bien, el infra consciente diabólico y morboso de su propia alma quien se apoderó de Freud para hacerle llegar a concebir una teoría, la cual le describió mejor de lo que nosotros podemos llegar a hacerlo. Su inutilidad para comprender la ciencia sublime que le fue concedida a sayyidinâ Yussuf – sobre él la paz – por Allâh, le hizo concebir una teoría frontalmente opuesta a la realidad, y por otra parte muy en consonancia con la “ciencia” de la magia mostrada por Harut y Marut, tal y como nos muestra el Libro. Sobran palabras entonces para demostrar el origen satánico del psicoanálisis y poner a los musulmanes en guardia con individuos siniestros que pretenden utilizar el psicoanálisis mezclándolo con prácticas islámicas. Dijo con respecto a esto el Profeta – sobre él la plegaria y la paz -:

“Lo que más ama el Šaytan es el mezclar la mentira con la verdad”.

Después de este inciso, necesario a todas luces, seguiremos diciendo que el alcance y significado de las visiones resulta en consonancia con la persona que las tiene. Si se trata de un verídico ellas tendrán un alcance y trascendencia mayor que si se tratara de un descuidado y olvidadizo de Dios. Es más, las visiones del primero se multiplicarán, mientras que las de este último le llegarán a manera de advertencia. Entre estos dos casos extremos encontraremos multitud de modalidades y situaciones, en concordancia con cada uno de los estatus que las personas detentan delante de Allâh.

En cuanto a la materia de las visiones podemos decir que el principal sueño es cuando vemos a Allâh, después a Rasûl, después a los otros profetas, a los salihin, la muerte, más tarde a los ángeles, siguiendo por el cielo, los astros, las nubes, el mar, el agua pura, etc.

Probablemente una modalidad diferente de visión sea la respuesta que se recibe al hacer Istijara; la cual es una consulta a Allâh sobre como tomar una decisión a la vez dudosa e importante. Las noticias de la Voluntad Divina con respecto al sujeto de la consulta se suelen recibir, en la mayoría de las ocasiones, en forma de sueños, y en esta ocasión lo soñado se corresponde más con la realidad, no necesitando en muchos casos de interpretación; ya que la persona misma en estos casos suele comprender el mensaje por ella misma. Y esto constituye una salvaguarda de Allâh con respecto a la intimidad de Sus servidores quienes se han vuelto hacia El para conocer Su Voluntad. La intimidad de cada uno de nosotros es sagrada y Allâh se encarga de mantenerla.

No obstante, lo expuesto, hemos decidido que lo referente al contenido de las visiones sea materia para otras ocasiones; ya que este tema es tan extenso como se quiera presentar, siendo sus posibilidades, como son, inagotables.

No olvidemos la obra titulada “Interpretación de los sueños verídicos” del chayj Ibn Sirin, en la cual el chayj – que Allâh esté satisfecho de él – explica, una a una, la gran mayoría de las cosas susceptibles de ser percibidas en visiones.

Aún así, habremos de decir, que al ser dicha ciencia de origen dinámico y cambiante, el guiarse por dicha obra no podrá dar con la mayoría de los significados de nuestros sueños. El mundo externo es cambiante, las situaciones, usos y costumbres también lo son; y habida cuenta de que la interpretación se basa, en gran parte, en las condiciones de vida, tanto social como individual, la interpretación ha cambiado en la mayor parte de los casos. Y ello sin tener en cuenta el hecho de que los símbolos de origen material han sufrido una evolución y cambio tan considerables, como podemos constatar.

Atentos pues a las siguientes entradas sobre este mismo tema, en las cuales iremos desarrollando todo lo concerniente a este asunto tan sumamente curioso y atrayente a veces.

Abdul Karim Mullor

Esta entrada fue publicada en Iman. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *