NOMBRES DIVINOS XVIII – A-R-RAZZAQ – EL QUE PROVEE, EL QUE SUSTENTA

99 NOMBRES DE ALLAH XVIII A-R-RAZZAQ

El Nombre Divino A-r-Razzaq nos designa el actuar divino bajo cuyo amparo recibimos todo aquello necesario para nuestro sustento; tanto desde el punto de vista material: en alimentos, vestidos, vivienda, salud, etc, como desde el punto de vista social: padres, esposa, hijos y familia; asimismo desde el punto de vista moral donde se encuadran las virtudes propias que Allâh nos ha asignado en nuestra vida y con las que El ha adornado nuestra personalidad.

arrazzaq

A-r-Rizq (La provisión) es pues lo que Allâh nos ha asignado a nuestras personas como dotación necesaria para vivir. Dicha provisión nos ha sido acordada por Allâh mientras estábamos en el vientre de nuestras madres. Así pues, no nos puede faltar, de la misma manera que no nos puede llegar aquello que Allâh no nos ha concedido de antemano.

“Allâh es el Sustentador, el Dueño del Poder, el Fuerte” (51-58)

Si bien Allâh nos lo ha concedido todo de manera previa, el servidor en su calidad de tal, se encuentra obligado a trabajar para ganarse dicho sustento; es una Hikma de Allâh la cual pretende educar al hombre haciéndole crecer en capacidad de aguante y responsabilidad.

Incluso el ganarse el sustento es una de las mejores formas de adoración, ya que mediante este esfuerzo nuestros próximos así como el resto de la sociedad se benefician directa o indirectamente de alguna manera. Esta clase de adoración es de orden superior y no debe ser desdeñada.

Se cuenta en los hadices el caso de dos hermanos: uno trabajaba para su provisión y la de su hermano, y el otro se quedaba en la mezquita rezando y ayunando todos los días. El Profeta -‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – cuando fue informado de esto dijo al que se quedaba en la mezquita que su hermano era mejor que él y que su adoración era más aceptable.

Es dicho por un hadiz recogido en Bujari y Muslim:

“Es mejor que una persona tome una cuerda y traiga una carga de leña para venderla, así Dios preservará su honor, a que mendigue entre la gente, sin importar lo que estos le den o le nieguen” 

Otro hadiz recogido en Tirmidi dice:

“Consumir de la caridad está permitido; menos para el rico y el hombre sano”.

 

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