NOMBRES DIVINOS XXV – AL MU’IZZ – EL QUE OTORGA HONORES

99 NOMBRES DE ALLAH XXV – AL MU’IZZ

Allâh, en Su Infinita sabiduría, hizo que José (sayyidina Yussuf) – sobre él la paz – fuera tirado al pozo por sus hermanos, presa de la envidia de éstos al amor que le profesaba su padre. Ese amor ensalzó a Yussuf sobre sus hermanos y le otorgó honores. Asimismo fueron presa de envidia, hasta intentar matar a su hermano, debido a la visión de Yussuf según la cual once estrellas, el sol y la luna se inclinaban delante de él.

almuizz

Sus hermanos esperaban que la profecía de Yaqub pasara al mayor de ellos, o al menos a uno de los mayores; no obstante Yussuf era el más pequeño y no entraba en sus cálculos que aquel hijo, producto de un matrimonio que hasta entonces no había dado frutos, llegara a “arrebatarles” aquello lo cual según ellos, “les pertenecía por derecho “.

No sabían que el que ensalza y otorga honores es Allâh y no el ser humano, ya sea rey, ya sea profeta.

Es así que Allâh antes de ensalzar y otorgar honores a alguien le concede una sabiduría que ningún otro, o casi ninguno posee, y le hace salir de lo más bajo (pozo o prisión) para otorgarle lo más alto en honores, así como un conocimiento acorde con dicha preferencia.

Cuando el ser humano honra a otro, siempre existe como razón de ello un motivo mundanal; pero cuando Allâh otorga honores a alguien de Su elección es porque previamente le ha otorgado sabiduría.

De esta manera las Gracias Divinas son otorgadas a aquellos a quienes Allâh elige, independientemente de cómo sean considerados en el mundo de los hombres.

Allâh eligió a Dawud – sobre él la paz – y le sacó de pastor para convertirle en profeta y rey. Allâh eligió a sayyidina Ibrahim, a despecho de su propio padre. Incluso eligió a Musa, quien tartamudeaba a causa de un accidente que tuvo de pequeño con el fuego.

En cuanto a aquellos a quienes Allâh ha otorgado honores y cuyo valor no es percibido por las gentes se trata de quienes Allâh ha escogido para Sí Mismo y no les ha querido otorgar una misión cara a la humanidad. Estos últimos, siendo honrados por Allâh ¿qué necesidad tendrían de ser honrados por cualquier criatura?

Cuando Allâh desea elevar en honor a alguien, aunque todas las fuerzas de la tierra y toda la Humanidad se esforzara por impedirlo, no podrían hacer nada contra la Voluntad Divina.

Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos conduzca de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws

Esta entrada fue publicada en Doctrina. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.