NOMBRES DIVINOS XXXV – AL GAFUR – EL QUE PERDONA – EL QUE ABSUELVE

NOMBRES DIVINOS XXXV – AL GAFUR

¿Qué sería de la Humanidad y de los musulmanes si Allâh no fuera Gafûr (Perdonador) y nos evaluara únicamente por medio de los criterios de Su Justicia y Equidad? Seguramente nuestro final no podría ser deseable.

En el Qur’an encontramos el Nombre divino Al Gafûr relacionado con el Nombre A-r-Rahîm (El Muy Misericordioso); y esto en toda evidencia no es casual. Podemos decir que el perdón procede de Su Misericordia, así como de Su Generosidad.

Cuando Allâh reveló la primera parte del versículo final de la Surat Al Baqara, los compañeros se sintieron apenados y se asustaron pensando que Allâh les castigaría:
2-285. “Allah no pide nada a nadie más allá de sus posibilidades. Lo que uno haya hecho redundará en su propio bien o en su propio mal.”

Efectivamente, al comprender que el ser humano es débil y que sin excepción, en poco o en mucho, transgrede los mandatos divinos, escuchando esta revelación se sintieron perdidos. Pero al poco, y como respuesta Divina a sus preocupaciones, fue revelado lo que sigue completando el versículo:
“¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos y faltamos
¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros un peso similar al que pusiste sobre los que nos precedieron.
¡Señor nuestro! No nos hagas cargar con lo que no podemos soportar.
Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros.
Tú eres nuestro Dueño, auxílianos contra la gente infiel.”

Al ser revelado el final del versículo sus corazones se tranquilizaron, sus ánimos se sosegaron.
Efectivamente, como muestra este versículo, el Islam ha sido Revelado con una gran Misericordia y un gran Perdón; mucho mayor que los otorgados a las generaciones que precedieron. Ello es debido a que el Profeta Muhammad -‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – es la primera creación de Allâh, tal y como dice el hadiz sahih transmitido por Jabir; él era Profeta antes de que Adam fuera creado y su existencia se manifestó con la última revelación. De ahí que el Islam sea privilegiado por Allâh de la misma manera que Muhammad es privilegiado entre todos los profetas, ya que él es la Profecía misma.

Ahora bien, aunque Allâh sea Perdonador y Misericordioso debemos saber que hay faltas que Allâh nunca perdona; entre ellas se encuentran el suicidio y la mentira.

Con respecto a esta última encontramos un hadiz en el Sahih Muslim el cual dice textualmente:
“La única falta que Allâh no puede perdonar es la mentira”.

Guardémonos pues de mentir, sobre todo en asuntos de importancia, porque de las mentiras salieron las herejías, las guerras y las enemistades.

Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos dirija de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

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