99 NOMBRES DE ALLAH XXXVII – AL ALIYY – EL ALTISIMO – EL TRASCENDENTE

NOMBRES ALLAH XXXVII – EL ALTISIMO – EL TRASCENDENTE

El Nombre de Allâh El Altísimo no representa una elevación física cualquiera. Hemos de decir esto a causa de la idea errónea que existe a veces en algunos espíritus al imaginarse a Allâh como una entidad elevada, por encima del cielo y abarcando un gran espacio; o bien simplemente una entidad sentada sobre un Trono desde el cual gobierna y vigila todo cuanto hay y sucede.

Allâh es Altísimo en el sentido de Su Trascendencia, es decir, El se encuentra por encima de nuestras limitadas naturalezas, no siendo aquejado de limitación alguna, ni de carencia. Asimismo, El no puede ser medido ni concebido por las más sanas inteligencias; la representación que nos podemos hacer de Él no es sino una partícula dentro de Su Infinitud; El trasciende toda idea, toda visión, toda imaginación.

Su Altura no es una grandeza verticalmente elevada, ya que El se encuentra por encima de espacio, de tiempo, de la materia, de todo. Es más, El ha creado la altura que podemos medir y el concepto de altura que podemos llegar a concebir. Debemos pues tratar de concebir al Altísimo como Aquel que se encuentra por encima de todo de lo que Él ha creado, independiente de ello y a la vez Dominador, Vigilante.

Una Decisión Suya, por lo elevada y trascendente, cambia nuestra vida, modela nuestro ser, rompe nuestros esquemas, resquebraja los más sólidos edificios, derrumba los imperios y humilla a todo soberbio.

Elevado y Trascendente por lo Independiente, lo Suficiente, lo Capaz, lo Sublime de Su Esencia, la cual no puede ser alcanzada ni tan siquiera por los más próximos a El de las criaturas. Elevado y Trascendente por que sobrepasa toda Belleza y Poder, porque no hay partícula alguna en la que El no esté presente sin ser contenido por ella, sino antes bien abarcándola, dominándola y manteniéndola.

Si decimos Allâh como servidores El nos responde como Señor, a su vez independiente de nosotros y solícito, Dominador y Clemente, amante con aquel quien se quiere acercar a Él. Un Dios capaz de todo, de aquello que podamos o no concebir, inocente de todo cuanto le otorgan los ignorantes.

Por lo elevado, solamente El merece adoración, solo Él puede elevar nuestro rango y acercarnos a Sí Mismo.

Cercano y Elevado, presente y Trascendente, ocupando todo aquello lo cual somos capaces de concebir y mucho más con Su Presencia, Su Infinitud, Su Totalidad.

Allâh es todo y nosotros no somos nada; somos solamente las letras escritas en el Libro del Destino, escritura esta la cual El diseñó sin necesidad alguna por medio de Su Poder y Su Infinita Misericordia.

 

 

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