COMO TRATAR A, Y NO ABUSAR DE LOS CONVERSOS – CASOS REALES

En el Nombre de Allâh, el Todo Misericordioso, el Que Manifiesta Su Misericordia; y la plegaria y la paz sobre Muhammad, el sello y corona de los profetas, así como su familia purificada y sus nobles compañeros.

Al Hamdu li-l-Lâh ‘ala ni’mati-l-Islam (Alabado sea Allâh por su gran beneficio, el Islam).

Andábamos perdidos y nos llamó, andábamos ciegos y nos abrió los ojos; abrimos los ojos para observar el mundo y encontramos que todo era nada sin Su Favor, sin Su Presencia, sin Sus Cuidados, sin Su Vigilancia sempiterna y misericordiosa. Nacimos en el seno de familias cristianas, judías o ateas y Allâh nos salvó para llevarnos a Su Camino auténtico, a la Vida Eterna por la consciencia de la eternidad.

¿Qué favores de Allâh podremos negar?

Para todos nosotros, aquí quien os escribe ya hace 38 años, el momento de la Šahada es inolvidable. Aquél día en el que se derribó delante de nosotros el muro de la ceguera y se nos puso delante el horizonte de la Verdad. Podríamos estar agradeciéndolo durante 1000 años y no representar dicho agradecimiento ni la décima parte del Favor recibido.

Ese momento, como estamos diciendo, es inolvidable, queda impreso para la eternidad en el corazón del nuevo musulmán. Por este motivo, es nuestra responsabilidad llevar a esa nueva alma purificada de una manera pausada, sabia y delicada a fin de facilitar ese momento de regocijo inmenso en el que el nuevo creyente es puesto en comunicación directa con Allâh a través de la Šahada, acto por el cual es purificado de todos sus pecados, faltas y olvidos anteriores.

COMO SE DEBE DAR EL PASO

Primeramente debemos saber que el nuevo musulmán no puede ni debe ser forzado a hacer Šahada; debe ser él quien realmente lo quiera y acepte, o en todo caso ser él quien lo solicite. Hay que informarle claramente de la naturaleza del paso que va a dar; sobre la Unidad de Allâh y la Profecía de Muhammad – sobre él la plegaria y la paz -; explicarle que Allâh es Solo y sin copartícipe, que El Solo es digno de adoración; que Muhammad es el profeta en el que El delegó para revelar el Qur’an, que el Libro es la Palabra Increada de Allâh, y que el Ejemplo del Profeta (Sunna) forma asimismo parte de la Revelación.

Hay que informarle sobre los cinco pilares del Islam, los seis del Imân y sobre qué es el Iḥsân. Todo esto sin complicaciones excesivas, sin exigencias tempranas, sin presiones, para que poco a poco pueda ir realizando todas estas prescripciones después del momento de la Šahada. Una vez hecho lo esencial, que es el reconocimiento del nuevo musulmán de que esos son sus primeros deberes como tal, debe procederse inmediatamente a la Šahada.

Si no se sabe hacer todo correctamente, no importa, se debe hacer Šahada y aprender sobre la marcha; porque la ni’a de rezar cuando se está aprendiendo equivale al mismo rezo; lo mismo con ayunar y el resto de los pilares. Un servidor, por ejemplo cuando hice Šahada ya sabía rezar, e hice mi primera salat a la hora del Isha con las cuatro personas que fueron testigos de mi Testimonio, y al día siguiente continué con el Subh y hasta ahora. Pero he conocido a otras gentes quienes han hecho Šahada y ha habido que corregirles durante un mes o dos hasta que supieron rezar correctamente.

La persona al hacer Šahada se encuentra dentro de los beneficios que proporciona el Islam; es por eso motivo que quien demora ese momento alegando que se debe aprender primero a hacerlo todo correctamente comete un error imperdonable, al privar así al nuevo musulmán de la luz de la cual disfrutará en los primeros, días, semanas, o meses de su conversión. Y esto, si os lo digo, hay que haber sido converso para conocer de qué estoy hablando. Lo contrario es una brutalidad y peor aún si esto se demora buscando cosas turbias como es el preparar al nuevo converso para formar parte de una secta.

Y es con respecto a esto que quisiera poner como ejemplo de abuso lo que ocurre, un día sí y otro también, en el Centro Islámico Rey Fahd de Bruselas, así como en “La Maison du hadiz” de la misma ciudad. Y esta crítica la hago con conocimiento de causa, ya que en este centro estuve asistiendo a clases de árabe durante 6 meses, conozco a sus directores y responsables y salí de allí, como os lo digo, escandalizado y mejor no sigo…

Estoy convencido, corregidme vosotros si no estoy en lo cierto, que otro tanto ocurre en cualquier Centro Rey Fahd de cualquier parte de Europa o América.

EL ABUSO DEL CENTRO REY FAHD DE BRUSELAS CON LOS CONVERSOS

Conocí un belga (Ali) quien en su vida anterior fue un belga normal, viviendo, comiendo, bebiendo y pensando como un belga. Hasta que un día, hablando con un musulmán comenzó a interesarse por el Islam; aprendió de él, se encontraba preparado y convencido para hacer Šahada; pero el amigo le dijo: “Mira, ve al Centro Islámico del Cincuentenario (Rey Fahd) para hacerla allí”. Y ahí fue.

¿Qué ocurrió? Que las normas habían cambiado. Que entre el señor XXX y el director del Centro, le dijeron o que se apuntaba a los cursos de Islam durante seis meses y hacía Šahada después de ese periodo o que no le tomaban la Šahada.

Ali, como buen belga, sagaz y paciente, aunque no le pareció bien, accedió y al final hizo su Šahada, y por supuesto, ya no volvió más al centro. Al poco le pusieron en contacto con nosotros y nos contó todo cuanto pasaba allí, cosa que pude comprobar durante mis cursos de árabe.

Fijaos la manipulación de los corazones hasta qué extremos puede llegar. Se juega con las ilusiones, con las aspiraciones de los nuevos musulmanes quienes esperan encontrarse con Allâh en el momento de su Šahada, y no solamente se demora con maldad ese momento, sino que se intenta manipular los sentimientos religiosos del nuevo musulmán para adaptarlo a los de una secta o a las de un grupo sectario.

Lo peor está por llegar, y es que Ali, o cualquier otro como él, no podría haber contraído matrimonio islámico sino hubiera tenido certificado de Šahada de este centro concertado con el Gobierno, Gobierno que no sabe nada de estos manejos, ya que es cuando Omar Van den Broek, el único belga que trabajaba en el centro, dimitió de allí por cosas que no tengo espacio para relatar aquí que todo cambió; aprovecharon la desaparición de ese personaje “molesto” para ellos, para cambiar las normas e introdujeron lo de los seis meses. Prueba fidedigna de las malas artes, de los manejos, de la dureza de corazón de la gente que trabaja en ese centro, quienes por cierto, eran de familias humildes de Molenbeek y terminaron yendo a vivir en la localidad lujosa de Tervurem. El centro islámico Rey Fahd recompensa muy bien los servicios prestados.

MENSAJE

El Mensaje que quisiera dar a todas las personas de buena voluntad es el de que, si son capaces, tomen a su cargo a los conversos, les hagan hacer Šahada (con dos testigos es suficiente) y se ocupen de ellos hasta que sepan realizar sus obligaciones como musulmán y aprendan un mínimo de Doctrina Islámica.

Hermanos, no desdeñemos esto; la recompensa de Allâh es Aẓima (Enorme); tomad de la mano a vuestros nuevos hermanos, enseñadles poco a poco, con paciencia, con dedicación, con ganas de hacerlo por Allâh y por el beneficio de estos nuevos creyentes.

 

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Una Respuesta a COMO TRATAR A, Y NO ABUSAR DE LOS CONVERSOS – CASOS REALES

  1. antonio dice:

    Salam en mi caso ,de los pocos hermanos que conozco todo han sido ayudas y facilidades , verdaderamente han tenido una gran paciencia conmigo y les stoy muy agradecido, paz para todos

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