99 NOMBRES  DE ALLAH XLIII – AL KARIM – EL GENEROSO

99 NOMBRES  DE ALLAH XLIII – AL KARIM

A primera vista parece que resulta difícil separar los significados de los Nombres A-r-Raḥîm (El Que Manifiesta Su Misericordia) y Al Karîm (El Generoso). Podríamos incluso llegar a concluir que Al Karîm, con su significado, debería estar incluido en A-r-Raḥîm,  porque la Misericordia de Allâh es extensísima y se derrama sobre toda Su creación, ya sea esta visible o invisible, tanto para el ojo como para el entendimiento humanos.

Ahora bien, ¿qué ocurre si analizamos ambos nombres desde la perspectiva de la “necesidad” de la criatura de recibir Rahma o Generosidad? Si lo analizamos desde esta posición veremos que la Raḥma de Allâh es una necesidad imperiosa de los seres creados. Dicha Raḥma se derrama en los úteros de las hembras para dar a luz a nuevos seres; ella se expande por la familia, base social del Islam, entre sus miembros a fin de que lo unos cuiden de los otros; ella debe establecerse entre los ricos y los pobres, los poderosos y los débiles, e incluso entre unos y otros. Sabemos, incluso, que, en un hadiz qudsi, Allâh Mismo nos asegura que Él se ha prescrito a Sí Mismo la Misericordia.

Dicha Misericordia (Raḥma) juega una función vital en las necesidades de los seres humanos y de los seres vivos; por ella Allâh ha puesto un equilibrio en el cosmos y en nuestras vidas, a fin de que todo ocurra para nosotros en los límites que establece la seguridad y la paz. Por ella encontramos remedio para el dolor o enfermedad, alivio para la soledad, consuelo contra la aflicción; protección contra el peligro; amor contra la indolencia.

Sin embargo, Allâh, en Su Nombre al Karîm, va más allá que Su Propia Raḥma. El, no solamente provee nuestras necesidades corporales, físicas y mentales, sino que, cuando y cómo El quiere, nos regala cosas que ni siquiera nosotros mismos podríamos ser capaces de imaginar. Al conocernos, dichos regalos son dones que nos agradan, que nos regocijan el corazón. Su Generosidad no tiene fronteras, ya que solamente podría encontrarse limitada por Su Voluntad y Su Sabiduría, sabiendo, como El sabe, en que medida y proporción un regalo puede ser saludable y útil a Su servidor.

Y es por la Generosidad divina que nos ha llegado el hadiz, el cual dice:

A-d-Du’a mujju-l-‘ibada  – La súplica es el cerebro de la servidumbre

Efectivamente, tenemos permiso para pedir a Allâh todo cuanto queramos, sin límite alguno, ya que ello acrecienta la grandiosa idea que debemos tener de nuestro Creador. Y esto entra en consonancia directa con Su Palabra certera, expresada por la boca de Su Enviado – sobre él la plegaria y la paz – , la cual dice que El se comporta con Su servidor según la idea que éste se ha hecho de El.

Que Allâh sea Generoso con nosotros y derrame Sus Gracias sin límite sobre nuestras vidas

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