99 NOMBRES DE ALLAH XLIV – A-R-RAQUIB – EL QUE TODO LO OBSERVA

99 NOMBRES DE ALLAH XLIV – A-R-RAQUIB

¡Hombres temed vuestro Señor que os creó a partir de un solo ser, creando de él a su pareja y generando a partir de ambos muchos hombres y mujeres. Y temed a Allâh, por Quien os pedís unos a otros, y respetad los lazos de sangre. Realmente Allâh os está observando (‘alaykum raquib) (4-1)

A-r-Raquib – El que todo lo Observa –

Allâh no observa de la misma manera en la cual lo hacemos las criaturas: ángeles, genios, seres humanos, animales, etc., sino que Su Observancia engloba todos los aspectos de la Creación, tanto los pertenecientes a las criaturas del Gayb, como a los del mundo manifestado y material.

El pues, observa el corazón del servidor, pues es a través de éste que se producen las acciones y encuentran una razón de existir. Y sin embargo, no se encuentra privado de observar asimismo su mente y cuerpo, llegando a la más diminuta de las partículas de las cuales está compuesto. Todo ello con una precisión total e inimaginable para los más dotados intelectos y sanas mentes.

Cuando Allâh observa al ser humano, prevé todos sus movimientos y pensamientos. Él puede corregir ambos antes de producirse, en el caso en el cual unos y otros no sean correctos; o bien, El deja hacer al ser humano; le deja cometer un error a fin de demostrarle Su capacidad de perdón, proporcionándole una educación basada en reconocer sus limitaciones, inclinaciones y faltas. Nadie puede excederle en sabiduría, sagacidad y capacidad de enseñanza, pues nada se Le escapa a Su Infinita fineza en todos y cada uno de los asuntos.

Asimismo El observa a fin de administrar justicia, sea en este mundo o en el otro; todo ello cuando el fuerte abusa del débil, el rico del pobre, el descendiente de los ascendientes y viceversa, un grupo de seres humanos de otro, un pueblo de otro, y cuando uno mismo se hace el mal olvidando o dejando de lado lo que Allâh le ordenó.

Así pues, hijo de Adam, debes saber que nada se le escapa al Raquib; tú duermes, Él no duerme; tu olvidas, El no; tu a veces no estás presente, Él siempre se encuentra presente en toda Su Infinitud, Completo, Sin falta.

Sin El no eres nada, y El Observa siempre en tu beneficio; sea para otorgarte recompensa, Misericordia o Generosidad, sea para evitar que caigas en aquello lo cual sería un mal para ti. ¡Presta atención!

Esta entrada fue publicada en Doctrina. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *