LA CIENCIA DEL TAFSIR – IBN KAZIR – UN EJEMPLO DE COMO DEBE HACERSE TAFSIR (EXEGESIS)

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso – el que Manifiesta Su Misericordia – y la plegaria y la paz sobre Muḥammad, corona y sello de los Enviados, así como sobre su familia purificada y sus compañeros nobles.

Hace poco, escribía sobre Ibn Kazir poniéndole como modelo de la manera en la cual debe ser hecho un tafsir del Corán. Pero no es lo mismo leer mi opinión que ver un ejemplo por vosotros mismos. Es por este motivo que a continuación voy a citar el tafsir de Ibn Kazir sobre una aleya del Corán. Una vez citado voy a desgranar para vosotros la metodología que siguió este gran sabio, la cual se reproduce en todas las aleyas. He aquí entonces un extracto de su tafsir:

TAFSIR DE IBN KAZIR DE UNA ALEYA DEL CORAN

Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: “Voy a poner en la tierra a un representante* Mío”. Dijeron: “¿Vas a poner en ella a quien extienda la corrupción y derrame sangre mientras que nosotros Te glorificamos con la alabanza que Te es debida y declaramos Tu absoluta pureza?” Dijo: “Yo sé lo que vosotros no sabéis”. Coran 2-30)

*Jalifa

…a continuación comenta Ibn Kazir:

Allâh hace recordar a los hombres Su gran favor mencionándolo en el cielo ante los ángeles antes de su creación. Él ordenó a Su Profeta: “Oh Muhammad, relata a los hombres cuando Allâh dijo a los ángeles que Él quiso designar un lugarteniente sobre la tierra, así como unas generaciones de ellos que sucederán a otras, tal y como Él ha dicho: “…y os ha hecho representantes en la tierra” (27-64)

En cuanto a las palabras de Allâh: (“y si hubiésemos querido habríamos puesto en la tierra, en lugar de vosotros, ángeles que se sucedieran unos a otros”.) (Corán 43-60), no es, como ciertos ‘ulama han pretendido, que ello se trate de Adam – sobre él la paz-; ya que si así fuera los ángeles no hubieran objetado: “Vas a poner en ella a quien extienda la corrupción y derrame sangre”. Ellos querían decir que, entre esta raza humana, habrá algunos que eso harán; es como si lo hubieran adivinado, como si hubieran estado al corriente de esa naturaleza humana por efecto de una ciencia que les es propia. Allâh les ha dicho que va a crear al hombre: “de un barro seco sacado de un barro negro moldeable” (15-26). O bien, pudiera ser que los ángeles hubieran comprendido por jalifa aquel quien juzgará entre los hombres, decidirá sobre sus diferencias, les prohibirá cometer pecados y vulnerar las prohibiciones, como ha dicho Al Qurtubi.

La respuesta de los ángeles no fue dada en tanto que objeción o como producto de la envidia hacia los hijos de Adam, como piensan algunos comentaristas. Antes bien, ella era una especie de interrogante y un deseo de conocer la sabiduría que se encuentra detrás de esta creación. Ellos quisieron decir: “Señor nuestro, ¿cuál es la razón por la que vas a crear tales criaturas, ya que entre ellos los habrá quienes sembrarán la corrupción sobre la tierra y cometerán crímenes? Si es para adorarte nosotros no hacemos otra cosa que cantar Tus alabanzas y glorificaciones y proclamamos Tu santidad sin que podamos cometer ninguna maldad ¿Por qué no Te contentas con nuestra creación?” Y el Señor les respondió: “Yo sé lo que vosotros no sabéis”. Es como si Él les hubiera querido decir: “Les enviaré profetas y mensajeros, entre los hombres ciertamente los habrá justos, testigos, santos virtuosos, hombres piadosos, ascetas, virtuosos, sometidos, próximos, sabios que practicarán su ciencia, humildes y aquellos quienes amarán y seguirán a los mensajeros – la paz sea sobre todos ellos -.

“Yo sé lo que vosotros no sabéis”: Esta última parte de la aleya ha sido interpretada de dos maneras diferentes:

Algunos dicen que Allâh, dirigiéndose a los ángeles, quería decir: “No es como vosotros lo pretendéis, pues habrá uno de vosotros que será rebelde (Iblis)”

Otros dicen que los ángeles habían pedido a su Señor establecerse en la tierra, pero El rehusó respondiendo: “No, vuestro lugar se encuentra en el cielo y esto es mejor para vosotros”.

¿Cómo han interpretado los exégetas el término “lugarteniente” (jalifa)?

A-s-Soudy ha dicho: “Allâh dijo a los ángeles que iba a establecer un lugarteniente en la tierra, entonces ellos le preguntaron: “¿Quién va ser ese lugarteniente?” Y el Señor les responde: “Una cierta criatura de cuya descendencia los habrá quienes sembrarán el desorden en la tierra, los unos envidiarán a los otros y se matarán entre ellos”.

Ibn Jarir, ha dicho, según Ibn Abbas: “Los ŷinn fueron los primeros en poblar la tierra. Ellos extendieron en ella el desorden, vertían sangre y se daban muerte mutuamente. Allâh les envió a Iblis y su cohorte que los exterminó y los expulsó a las islas y las cimas de las montañas. Después Allâh creó a Adam y su compañera Eva a fin de establecerlos en ella.

Habiendo sido informados que el lugarteniente sería Adam, los ángeles habían pedido permiso al Señor para interrogarle, sorprendidos de Su decisión: “¿Cómo Adam y su descendencia Te desobedecerán, habida cuenta de que Tu eres su creador?” Y Él les respondió: “Yo sé lo que vosotros no sabéis”. Es decir, que vosotros vais a constatar más tarde que entre ellos los habrá quienes serán sometidos y quienes serán rebeldes.

La glorificación de Allâh y la proclamación de Su santidad, según algunos ‘ulama, significan la plegaria. Otros dicen que los ángeles querían decir con ello: “Nosotros cantamos Tus alabanzas y desaprobamos todo cuanto los politeístas te atribuirán como rivales y asociados”.

Abu Dharr  – que Allâh esté satisfecho de él – preguntó al Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – : “¿Cuáles son las mejores fórmulas de glorificación?” El respondió: “Ellas son aquellas que Allâh había escogido para Sus ángeles: “Gloria y alabanza a Allâh” (Subḥana-l-Lâhi wa biḥamdihi) (Muslim)

Se ha transmitido igualmente que el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz- ha dicho: “La noche en la cual ascendí a los cielos, he escuchado en los cielos más elevados las palabras: “Gloria a Ti Altísimo, Sublime, gloria al Dios Altísimo” (Recopilado por al Bayhaqi)

Al Qurtubi ha extraído su argumento de este versículo para hablar del jalifa – que se asimila al lugarteniente – ; dice que se le debe designar entre los hombres a fin de establecer el orden, decidir sobre las diferencias, ayudar al oprimido contra el opresor, aplicar las penas prescritas, prohibir todo aquello que ha sido prohibido por la ley. Todo esto no puede ser realizado si no se designa para ello un Imâm.

Esta imâma o califato puede ser decidida según el texto como fue el caso de Abu Bakr A-s-Siddiq; o por alusión discreta cuando Abu Bakr designó a Umar Ibn Al Jattab, o bien recurriendo a una deliberación de la que forman parte las gentes virtuosas, tal y como fue hecho a la muerte de Umar, o finalmente mediante la unanimidad de los hombres.

Este Imâm o califa (siempre según al Qurtubi) debe ser: hombre, libre, sensato, púber, musulmán, equitativo, asiduo, clarividente, con todos sus miembros sanos y experto en el arte de la guerra. Quraychita – lo cual es lo más conocido – que sea Hashimí o un hombre a salvo de todo error.

En el caso en que se haga patente que dicho Imâm sea perverso ¿se le puede destituir? Al respecto existe una controversia de opiniones. Pero la más correcta consiste en conformarse a este hadiz profético: “A menos que constatéis de parte del Imâm una incredulidad manifiesta refiriéndose a las leyes divinas”

En cuanto a la existencia de dos imâmes o más en un mismo país, esto no está permitido, pues el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: “Aquel quien busca dividiros mientras que os encontráis en perfecto acuerdo, matadle sea quien fuere”.

COMENTARIOS AL TAFISR

Si nos fijamos en la estructura del tafsir, Ibn Kazir da los siguientes pasos:

Primeramente cita la aleya en honor, escribiéndola sin interferencia alguna, tal y como Allâh la reveló, sin correcciones ni interferencias, ya que el autor conoce la sacralidad de la palabra divina y el hecho innegable de que mezclar sus palabras a las de Allâh no es otra cosa que una clara muestra de idolatría al poner las palabras de la criatura al mismo nivel que las del Creador. ¡Que Allâh nos preserve de los perversos que se dedican a esta sucia labor en nuestros días! Ya denunciamos la perversidad llevada a cabo por Isa García y Muhammad Asad – que Allâh les ponga en evidencia y que sus nombres sean puestos en escarnio por toda la Umma.

Seguidamente, Ibn Kazir, sigue el texto analizando frase a frase, primeramente ayudándose de otras ayats del Corán, luego por hadices o por opiniones de otros sabios de la exégesis.

Notaremos que Ibn Kazir no repara en elementos y analiza la aleya hasta el final, le lleve el tiempo y el espacio que le lleve. Su análisis es aparentemente simple, exento de interpretaciones personales odiosas y de tendencia a plasmar su firma. El autor pone en honor al Libro de Allâh dejando su persona en segundo plano, hasta el punto de que cualquier lector olvidará sin dificultad a qué autor se encuentra leyendo.

Notemos que el resto de la obra, tal y como veremos en las traducciones que iremos haciendo de ella, se encuentra estructurado de la misma manera; aunque sí hay que hacer notar que su referencia principal, en cuanto a personalidades de tiempos del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – se refiere, es Ibn Abbas. Efectivamente, el tío de Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz –, su opinión y parecer son una referencia para Ibn Kazir, y es por ese motivo que le menciona en las ocasiones que le es posible hacerlo, visto el contenido de su obra.

Abdul Karim Mullor

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