SOBRE LA ANALOGIA (QIYYAS) COMO MEDIO DE ADAPTACION DE LA LEY ISLAMICA A LA EPOCA ACTUAL

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia – y la plegaria y la paz perfecta sean sobre nuestro señor Muḥammad, corona y sello de los profetas, así como su familia purificada y sus nobles compañeros.

Las fuentes de la legislación Islámica, como es sabido, son tres:

El Libro de Allâh – exaltado sea -, la Sunna del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – y el consenso (Iŷmaˤ) de los ‘ulama por medio del Iŷtihad el cual es el esfuerzo común interpretativo de las fuentes de dicha Ley a fin de llegar a conclusiones aceptadas por todos.

Todas las escuelas jurídicas, en mayor o menor medida, coinciden en que uno de los métodos utilizados en el esfuerzo de interpretación es la Analogía (qiyyas).

LA ANALOGIA – QIYYAS

Dicho método es aplicable cuando las fuentes citadas no pueden dar una respuesta a un hecho o situación concretos. Cuando no existe un veredicto claro sobre un hecho concreto podemos recurrir a la Analogía, la cual consiste en investigar sobre las propias fuentes de la Ley y su aplicación en lo que se refiere a circunstancias lo más similares posibles y así aplicarlas a la situación a dilucidar. Si encontramos que las circunstancias del hecho o situación a analizar coinciden en principios y naturaleza con otros hechos para los cuales existe un juicio legal al efecto, podemos aplicarle este último, siempre que sea posible y no se encuentre una gran dificultad en ello.

Dicha solución la podremos encontrar en las fuentes escritas del Corán y de la Sunna, o incluso en el consenso de los sabios al efecto; o quizás en todos a la vez.

Creo que con esto podemos comprender qué es la Analogía como principio y método legítimo para la correcta aplicación de la legislación islámica.

No creo que sea sana la actitud de mostrar dichas fuentes y comentarios a fin de demostrar la autenticidad de cuanto digo a terceros. Primeramente, porque cuanto estoy citando es cierto, y cualquiera quien tenga un mínimo de formación en Fiqh puede comprobarlo, y posteriormente porque me parece una postura débil y victimista deber “demostrar” a otros cosas que en ellas mismas son evidentes y que han sido validadas por 12 siglos de Islam.

Esa costumbre de querer y deber demostrarlo todo como si se estuviera en el punto de mira de la sospecha hace mucho mal a publicaciones que leemos por una u otra parte, ya que las convierte su lectura a veces en tediosa e insufrible.

Seguimos pues diciendo que nos encontramos en unos tiempos en los cuales la correcta aplicación del método de la Analogía puede ser de un gran auxilio a la práctica del Islam, habida cuenta de todas las novedades que comportan, tanto los adelantos científicos, como el enorme cambio que ha experimentado la vida social, así como la cantidad de musulmanes que viven en países de mayoría no-musulmana.

LA ANALOGIA EN NUESTRO TIEMPO

Como acabamos de decir vivimos en una época cuyas condiciones de vida constituyen un gran reto para la adaptación de las leyes del Islam, tanto al entorno como a la vida del musulmán. Ejemplos de la dificultad de dicha aplicación de esto los hay por centenas, y en la mayor parte de las ocasiones se trata de acontecimientos y escenarios recurrentes.

Ahora bien, decidir sobre determinadas cuestiones es un arte que casi ninguno posee y sin el cual no se puede dar una buena solución a los problemas de catalogación de aquellos escenarios que precisan de una valoración exhaustiva y certera.

En principio, esta situación pide el esfuerzo conjunto de personas con conocimiento de la Ley Islámica y de otras ciencias al efecto. No vale con catalogar un hecho desde un punto de vista estrictamente legal, sino que se deben analizar las circunstancias que lo envuelven; y en esos casos, los cuales son por cierto la mayoría, la opinión exclusiva de los juristas no es suficiente, ya que se necesita el dictamen de los expertos en la materia; y no solamente esto, sino que hay que hacer concurrir a personas con dotes y conocimientos en las ciencias filo-psicológicas y sociológicas aplicadas al Islam, eminentemente porque las personas de este tiempo no son las mismas que las de hace siglos.

Si no lo hacemos así estaremos cayendo en un error de bulto al querer aplicar soluciones las cuales hace siglos podrían ser beneficiosas, y que aplicadas a esta época podrían rayar el absurdo.

No nos vamos a extender en ejemplos pues podríamos agotar plumas, tinta y hojas. Antes bien, vamos a analizar uno por uno los casos más recurrentes y que revisten una mayor importancia a este nivel. Esto lo iremos haciendo sucesivamente ya que nuestra intención no es la de hacerlo en este preciso momento.

LA ANALOGIA DEL ABSURDO Y DE LA CONVENIENCIA

Ciertas web, muchas por desgracia, representan a Arabia Saudita y su seudo Islam en español; personas quienes buscan acallar sus conciencias con respuestas fáciles a sus problemas entran a consultar en estas web, cuevas de farsantes y de agitadores de masas. Mucha gente, al encontrar una respuesta fácil para situaciones las cuales revisten una buena dificultad, y a su vez ver a estos establecimientos de la mentira adornadas con el nombre del Islam, se solaza, se acomoda y no busca más, delegando así toda y una parte de responsabilidad en gente de quienes no sabe nada, a las que no conoce, quienes en todo caso son los portavoces de una secta cuyos intereses son sola y eminentemente económicos.

Habida cuenta de que quienes entran en estos lugares de mala reputación para buscar respuestas a sus preguntas demuestran tener un nivel de Imân muy bajo, tanto que delegan su responsabilidad en desconocidos, los bucaneros que se encuentran dando respuestas en la web, se encuentran seguros de que su presa es fácil y entra ya sumisa al matadero para ser sacrificada.

En estas cuevas de maldad se dan “veredictos legales” retorcidos, fatwas esquizofrénicas y respuestas absurdas a preguntas, a veces importantes y a veces tan absurdas como las propias respuestas.

La metodología es simple para convencer a gente cuya simpleza y candidez rebasa los límites de lo aceptable. Estos falsos sabios del Euro y del Dólar parten de una respuesta predeterminada de antemano; partiendo de la respuesta arreglan  las pruebas y trucan los aparentes pasos para llegar a ellas, utilizando una metodología sencilla y la vez malvada, la cual consiste en presentar una aleya y esconder otra, o en presentar un hadiz y esconder el resto. No contentos con esto y viendo que incluso esa opción podría no demostrarse suficiente, retuercen el significado de la aleya y del hadiz todo cuanto pueden, intentando demostrar que su método es correcto.

En otras ocasiones, el método diabólico que utilizan es el esconder hadices que demuestran lo contrario de lo que dicen; habida cuenta de que dichos hadices son a veces tan de dominio público que no los pueden esconder, con un golpe de chistera los declaran débiles o falsos a conveniencia.

Esta falsa Analogía debe ser arrasada, destruida, raíz y rama, ya que ha sido y es hasta la fecha el gran Cáncer que se encuentra gangrenando el cuerpo de la Umma, al cual se le están amputando miembros uno detrás de otro hasta no dejar, un día no muy lejano, otra cosa que los muñones.

Que Allâh nos libre de aquellos que representan las fuerzas del mal y se disimulan bajo el estandarte del Islam.

Abdul Karim Mullor

 

 

 

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