¿QUE ES LA BELLEZA DE ALLAH?

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia, y la plegaria y la paz sobre nuestro profeta Muḥammad, su familia y compañeros.

Dejadme deciros que la Belleza Divina no se trata de un concepto poético, ni de una entelequia de la mente a la que se pueda acceder anulando la existencia aunque fuere por unos segundos.

Allâh – Altísimo y Glorioso – es Uno y no puede diversificarse en partes, ni dejar de ser, ni por un instante, aquello que realmente es en Su Esencia y que no puede ser conocido por otro que Él.

Ahora bien, Él ha dicho en un hadiz qudsi:

“Yo era un tesoro oculto y quise ser conocido y por eso creé la creación”

En una aleya coránica Allah dice:

“No he creado a los genios ni a los hombres sino para que me adoren”.

Como dijo sayyidina Ali – que Allâh ennoblezca su rostro – y asimismo otros compañeros y “siguientes” como Hassan Basri, Zawban, Rabbia’a al Adawiyya entre otros:

“No se puede amar a Allâh sin conocerLe. ¿Cómo pues amar aquello que no se conoce?”

Vayamos pues a la Belleza de Allâh; algunos dicen:

“Como Allâh es A-z-Zahir la Belleza de Allâh se manifiesta en Su creación, la armonía de esta y su perfección”.

Es esto una media verdad a la que le falta la otra mitad.

En efecto, la Belleza divina se manifiesta en el orden y equilibrio de Su creación; pero no podría ser belleza sino es contemplada por la belleza misma.

¿Cómo es esto posible? ¿Qué estás diciendo? ¿Que la Belleza es contemplada por la belleza?

Sí, eso digo: No se puede contemplar la Belleza divina, externa o interna, sino se hace a través de un alma, que a su vez es bella. Un alma aceptable y aceptada por su Señor. Es solamente desde un alma pura, sometida que podremos contemplar la Belleza Divina manifestada en la Creación:

“¡Oh alma sosegada! Regresa a tu Señor, satisfecha y satisfactoria. Y entra con Mis siervos, entra en Mi Jardín” (89- 31;31;32)

“Él es Quien creó siete cielos, uno sobre el otro. No verás en la creación del Todo Misericordioso ninguna imperfección. Vuelve la vista: ¿Ves algún fallo? Vuelve a mirar una y otra vez, la vista regresará a tí derrotada y exhausta” (67-3; 4)

Abdul Karim Mullor

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