NOMBRES DE ALLAH LIV – AL QAWY – EL SUPREMAMENTE FUERTE

NOMBRES DE ALLAH – LIV – AL QAWY

Y cuando nuestro mandato llegó, salvamos a Saliḥ y a los que junto a él creían gracias a una Misericordia de Nuestra parte, librándolos de la humillación de aquel día. Es cierto que tu Señor es el Fuerte (Al Qawi), el Irresistible (Al Aziz) (11-65)

Allâh es Sutil (Latîf) con Sus siervos, provee a quien quiere y El es el Fuerte, el Irresistible. (42-17)

Allâh es El Fuerte, cuya fuerza es suprema y fuera de toda medida; es por este motivo que en estas dos aleyas viene acompañado de otro nombre, Al Aziz, es decir, Aquel que es Irresistible y, gracias a ello, resolutivo, capaz e incontestable.

El muestra Su fortaleza en los momentos duros para el ser humano, en casos como en los cuales Sus profetas – sobre ellos la paz – son puestos a prueba. Asimismo con Sus servidores Él es Fuerte e Irresistible a fin de hacerlos triunfar de las duras pruebas de la vida y preservarlos de la derrota y de la decepción.

La Fortaleza de Allâh, a la vez de manifestarse en las dificultades de la vida, se hace patente en la capacidad para ordenar los factores de Su Creación que precisan de una enorme fuerza para moverse, desarrollarse y persistir. Tal es el caso del movimiento del Cosmos, hecho este el cual precisa de una enorme fuerza, a fin de que cada uno de los cuerpos navegue en su órbita salvando todas las tensiones contrarias a sus movimientos y facilitando el orden y la armonía. Al igual, mostrando su capacidad para ordenar a las criaturas de los siete cielos y de las siete tierras, consiguiendo que ninguno de ellos haga otra cosa que la que Él le ordenó hacer desde el principio.

Nada ni nadie pude medirse ni competir en fuera con Él, siendo con mucho el Único capaz de vencer a los más fuertes, a la vez que fue capaz de crearlos, y lo será de destruirlos y darles muerte en el momento en el cual El Mismo haya decidido.

Cuando desea traer algo a la vida dice: “Es, y ello es” (Kun, fa-yakun), y cuando desea dar muerte a los gobernantes, los reyes y los poderosos nadie podrá ni adelantar ni retrasar la hora que les haya sido asignado a ninguno de ellos.

Toda fuerza viene de Allâh “No hay fuerza ni poder  si no en Allâh”, cuya fortaleza es enorme y capaz de disolver instantáneamente aquello que nos aflige y cambiarlo por algo mejor. El renueva Su creación en cada instante, ordena las fuerzas de la vida en todo momento, suaviza las tensiones cuando es necesario, y las tensa cuando Él quiere en Su sabiduría y perspicacia.

¡Gloria a Aquel que nunca muere!

Esta entrada fue publicada en Doctrina. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.