99 NOMBRES DE ALLAH – LV – AL MATIN – EL INQUEBRANTABLE

99 NOMBRES DE ALLAH – LV – AL MATIN 

Allâh es quien provee, el Dueño del poder, el Inquebrantable (51-58)

Un término poco usado en castellano, la inquebrantabilidad, el cual significa el hecho de ser firme hasta tal punto de no experimentar ni fatiga, ni duda alguna.

“Ni el letargo ni el sueño le afectan” dice la aleya del Trono, porque Allâh no tiene necesidad de reposar después de esfuerzo alguno, ya que El no ejecuta esfuerzo cualquiera, haciendo todo con una total facilidad.

“Cuando dice que una cosa sea, ella es” (Kun fa-yakun). No es necesario para ello una previa planificación ni una meditación sobre el asunto que fuere, ya que Allâh, como Inquebrantable que es, no puede ser alcanzado por la duda ni necesita de reflexión previa para ejecutar. Al contrario, El decide qué crear y en qué momento hacerlo.

No vemos en Su Creación una falta mínima de armonía, cuidando de todo detalle que la concierne, como El cuida, de una manera solícita y mediante una solidez inquebrantable. ¿Quién podría gobernar las masas de planetas, estrellas y otros astros, así como mover los vientos, hacer rotar las esferas, sin que exista ni un mínimo segundo de diferencia en sus movimientos? ¿Quién si no alguien dotado de una fuerza sólida y fuera de toda medida?

Inquebrantable en Su Fuerza, en Su Solidez, en Su Misericordia, la cual se ha impuesto a Sí Mismo, en Sus Decisiones, en Su forma de crear, etc.

Cuando se propone una cosa, nada ni nadie puede convencerLe de lo contrario, ni hacerLe cambiar de decisión, ni crearLe dudas, ni hacerLe entrar en reflexión. Antes bien, sin dejar de ser Matin (Inquebrantable), Él puede hacer creer que cambia de opinión si alguien le pide Misericordia, porque Él se ha impuesto Misericordia a Sí Mismo y la ha dado prioridad sobre otras cosas. Inquebrantable cuando decidió, lo mismo que Inquebrantable cuando decide aplicar Misericordia y hacer ver a Su servidor que cambia de decisión por miramiento a él, inspirándole que es importante para Él y que le tiene en cuenta en todo momento con solicitud y atención.

¿Cómo no amar a Alguien tan Bueno y tan Bello? No amar a Allâh es no tener corazón.

Su ser Inquebrantable juega pues a nuestro favor. Si reflexionamos en ello nos daremos perfecta cuenta de que cuando El ha decidido favorecernos nadie puede ser capaz de echarle atrás en Su Decisión; y entonces Su fuerza de ejecución se mostrará en todo su esplendor y en toda majestad.

 

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