LOS RECOPILADORES DE LA SUNNA – EL IMAM MUSLIM A-N-NAYSABURI

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia. Y la plegaria y la paz perfecta sean sobre nuestro Profeta Muḥammad, su familia purificada y sus nobles compañeros.

Terminamos con la vida del Imâm Bujari y seguimos en esta ocasión con un resumen de la vida de su discípulo, el Imâm Muslim A-n-Nisaburi, célebre autor del Saḥih Muslim.

VIDA DEL IMAM MUSLIM

Su nombre completo era Abû al-Ḥusayn Muslim ibn al-Haŷŷaŷ al-Qušayri an-Nisaburi; nació en una tribu árabe en el año 821dc de donde extrajo el epíteto de Al Qušayri, mientras que fue llamado A-n-Nisaburi ya que aprendió la ciencia y vivió gran parte de su vida en la ciudad del Jorasán llamada Naysabur. Falleció en mayo del 875.

Antiguamente, Naysabur era gran una ciudad célebre y próspera; era célebre por la cantidad de sabios que albergaba y próspera porque, habiéndose convertido gracias a la ciencia en un lugar de visita, los comerciantes de la ciudad vieron en la afluencia de gentes una oportunidad única para hacer comercio.

Su padre, así como él, fue uno de los sabios en la ciencia religiosa, hecho este que animó al hijo a hacer de la ciencia la finalidad de su vida.

A la edad de 12 años ya participaba en las lecciones sobre el hadiz. Todavía muchacho realizó el peregrinaje a Makka, encontrando en el camino y en la ciudad a numerosos de los sabios de la época.

Estudió primeramente el hadiz del sabio Muḥammad Ibn Yahya A-d-Duhli, quien resultó ser un contumaz embustero, y es por ese motivo que le abandonó y terminó estudiando la ciencia del hadiz con el Imâm al Bujari, célebre autor del otro saḥiḥ. Curiosamente, habiendo terminado el Imâm Bujari su Saḥih, acompaño en algunos de sus viajes al Imâm Muslim para completar el suyo.

En lo que respecta a su antiguo šayj (A-d-Duhli), le abandonó ya que, cuando el šayj Bujari, visitó Naysabur, dicho šayj, por envidia, se negó a recibirle, e incluso no asistió a ninguna de sus exposiciones. Muslim se lo reprochó, y él, tomado por la ira envió dos misivas: una al gobernador de la ciudad acusando al Imâm Bujari de que era muˤtazil, es decir, de los que dicen que el Qur’an es creado, cosa la cual era una total falsedad. Convencido de ello, sin comprobar la veracidad o la falsedad de lo escrito en la misiva, el gobernador expulsó al Imâm Bujari de Naysabur. La otra misiva fue para el jalifa, el cual sí era muˤtazil, acusando al Imâm Bujari de lo contrario, es decir, que el Imâm decía que el Qur’an era la Palabra increada de Allâh, cosa la cual era la verdad sobre el Imâm Bujari. Fue expulsado de Bagdad por la razón contraria de que lo fue de Naysabur. Por esta misma razón, Abu Hanifa había sido encarcelado y torturado por el jalifa anterior, muˤtazil como su continuador.

Escandalizado por la maldad de su šayj, el Imâm Muslim tomó como maestro del hadiz al Imâm Bujari e introdujo algunas variantes en la metodología de este último, a fin de escribir su colección.

Su rechazo a la astucia de su primer šayj fue tal que se demostró en el episodio que vamos a relatar:

Estando el šayj Bujari en Naysabur, A-d-Duhli prohibió a todos sus discípulos, incluido el Imâm Muslim, acudir a las lecciones del autor del Saḥiḥ. Sin embargo, el Imâm Muslim hacía caso omiso de la orden de su šayj, presentándose en todas y cada una de las clases del šayj Bujari. Pero el asunto no se quedó ahí, sino que en una de sus clases A-d-Duhli habló mal del Imâm Bujari. Muslim, profundamente enojado, se levantó y dejó la clase, se fue a su casa, tomó todos los apuntes que durante años había escrito durante las clases de su šayj, volvió y se los devolvió entre sus manos, siendo esta la última vez en la que se encontraron ambos.

En cuanto a sus viajes en busca de los hadices auténticos, podemos decir que visitó a los transmisores en Jorasán, Siria, Egipto y el desierto del Ḥiyas en Arabia.

La elaboración de su Saḥih duró 15 años, durante los cuales, comparó, analizó, corrigió y escribió los hadices que pasaran el filtro que él mismo diseñó para saber distinguir entre el cierto, el menos cierto, el probable y el falso, recopilando únicamente aquellos sobre los cuales existía una absoluta certeza. Es ese el motivo por el cual, el Imâm Muslim, habiendo recopilado 300.000 hadices, únicamente validó 7.000. Para hacer esta selección, el Imâm Muslim conocía el nombre, genealogía y fecha de fallecimiento de cada uno de los transmisores, de manera que, analizando sus vidas, poder ser capaz de distinguir entre el verídico y el falso.

Su especialidad personal era el arte que poseía para decidir sobre los hadices dudosos, o bien para decidir si un hadiz aparentemente válido en un principio, era dudoso o no lo era. Dotado de una gran memoria, por consecuencia, se encontraba provisto de una gran sagacidad y perspicacia.

De alguna manera, y no queremos pecar de audacia, podríamos considerar el Saḥiḥ Muslim como la extensión del Sahih Bujari, a no ser por el hecho de que Muslim viajó por regiones ligeramente diferentes a su maestro y predecesor, y por el motivo de haber introducido cambios en la metodología de su šayj.

Seguramente por estas razones, el Saḥih Muslim recoge numerosos hadices recogidos en el Bujari, y otros inexistentes en él. Es especialidad de Muslim la recopilación de hadices que tratan el asunto del fin de los tiempos, así como los de aquellos que describen el Paraíso y el Infierno.

Seguiremos con la vida del Imâm Nasa’i, si Allâh así lo desea

Que Allâh haga misericordia a los recopiladores de las palabras y hechos de nuestro santo Profeta – sobre él la plegaria y la paz -.

Que Allâh extienda Su Perdón, Protección y Misericordia a todos los musulmanes de buena voluntad

Abdul Karim Mullor

 

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