99 NOMBRES DE ALLAH LXVIII – A-S-SAMAD – EL SUBLIME – EL ETERNO – EL COMPLETO

99 NOMBRES DE ALLAH LXVIII – A-S-SAMAD

Di: Allâh es Uno, Allâh es el Sublime; no engendra ni es engendrado; y no hay nada igual a Él (Surat al Ijlas)

El significado del Nombre A-ṣ-Ṣamad va más allá de toda descripción, tratándose como es el caso de un Nombre que designa la Esencia divina como tal. Podemos concebir su significado comprendiendo que Él es Completo en todos los sentidos, que no falta de nada y que nada le puede ser semejante.

Al ser Completo no tiene necesidad de parientes, ni de hijos, ni de esposa, ni de amigo o compañero. Él es el Solo que no padece soledad, el Único que no tiene necesidad de un segundo, el Todo que no tiene lagunas, Aquel quien creó sin tener necesidad de crear nada ni de dirigir creación alguna.

Y aun así, Él es el Único que puede conceder las súplicas de los seres de Su Creación, el Único capaz de cambiar el curso de los acontecimientos, de dar y quitar, de modificar sin experimentar cambio alguno en El Mismo; de obrar todo el tiempo sin experimentar fatiga. Ni el letargo ni el sueño le afectan. No existe en El inseguridad alguna, ni momentos de duda, El que es la Verdad Absoluta.

Al ser Completo toda la creación se dirige a El, sabiendo que aquel a quien no le falta de nada no aminora Su capacidad dándolo todo. El en Si Mismo es inagotable; aunque todo lo diera, todo le quedaría de nuevo, porque “todo” para Él no es “nada”.

Es por ese motivo que nuestro Muḥammad – sobre él la plegaria y la paz – nos ha recomendado ser firmes en nuestras súplicas, pedir con la convicción de ser satisfechos. Pues, sea lo que fuere y cuanto fuere lo que le pedimos, aunque todo ello nos lo concediera multiplicado por mil, no podría disminuir un solo átomo de Sus pertenencias inagotables.

Es así que Allâh – A-ṣ-Ṣamad – se comporta con Sus siervos según la medida que estos se hacen de Él. Aquel quien esté convencido de que Allâh lo puede todo y todo le puede dar, recibirá bienes incontables de su Señor; bienes de este y del otro mundo; pero aquel quien se haga una pequeña idea de Su Magnificencia y generosidad, recibirá según la idea que se hizo de Él. Capaz, como es de colmar y engrandecer a todo y a todos sin experimentar mengua alguna en Sus capacidades y posesiones. Todo es suyo y lo será a través de los tiempos, en todo lugar y situación, porque:

De Allâh es el Oriente y el Occidente; donde quiera allí se encuentra el Rostro de Allâh; Él es el que todo lo Escucha y el que todo lo Sabe (2-115)

 

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