99 NOMBRES DE ALLAH LXXVIII – AL MUTAˤALI – EL MAS ELEVADO – EL SUBLIME

99 NOMBRES DE ALLAH LXXVIII – AL MUTAˤALI 

“Conocedor del No Visto y de lo Aparente, es el Grande, el que está por encima de todo” (13-10)

“¿Quién os guía en las tinieblas de la tierra y del mar y Quién envía los vientos como preludio de Su Misericordia? ¿Puede haber algún dios otro que Allâh? ¡Exaltado sea sobre lo que le asocian!” (Corán 27-65)

“Allâh es Quien os crea y luego os sustenta, luego os hará morir y luego os devolverá a la vida. ¿Hay alguno de vuestros asociados que pueda hacer algo de eso? ¡Glorificado sea El y exaltado sobre lo que le asocian!” (30-39)

Cuando decimos Allâh – Taˤala (Elevadísimo) – nos estamos refiriendo al estatus divino de elevación infinita sobre todo aquello creado por El Mismo. El Nombre Al – Mutaˤali hace referencia a esta elevación en grado comparativo designando Su elevación sobre toda cosa y lo sublime, enorme e inmensurable de Su elevación e independencia absoluta de todo, siendo la Divinidad en grado absoluto o comparativo. Ya haya creación, o no hubiera ésta, Allâh es Dios, El es la Divinidad absoluta sin necesidad de nada ni de nadie.

Es debido a esta independencia absoluta que Su poder es inabarcable, y es debido a lo inmenso de Su Poder que Él es Misericordioso con las criaturas. Esta independencia, esta altitud absoluta, esta inconmensurabilidad le hace ser Capaz de realizar Su Misericordia, sabiendo que ningún otro podrá hacer tal como El hace.

El da la vida, hace morir, resucita, da el sustento, nos salva de los peligros, nos purifica, dirige nuestro Destino y ordena Su Decreto, sin que ningún otro que El pueda intervenir en el proceso, sino es con Su permiso y accidentalmente.

El decide sin que nadie le pueda ni le deba pedir explicaciones; simplemente dice a una cosa que sea y ella es, sin dilación, sin trabas.

Y es esa altura la cual nos protege contra nuestros enemigos, ya sean externos, ya sean internos. Nos protege del šaytan, de nuestras almas, de nuestros enemigos; en base a Su elevación nos concede la Victoria cuando obramos por El, con El y en El.

Es por Su elevación que no conoce la pena, la miseria, la dificultad; que no padece fatiga, ni el sueño le vence, ni restricción alguna podrá detenerle, ya que la misma restricción forma parte de Su sabia creación.

Es Allâh, el Más Alto, el Sublime, a Quien las miradas más penetrantes pueden alcanzar, ni definir, ni medir; y a Quien los más sublimes oradores podrán nunca elogiar, por más bellas palabras que utilicen, porque ¿quién puede describir a Aquel que se encuentra por encima de todas las formas de expresión?

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