99 NOMBRES DE ALLAH LXXXIII – A-R-RA’ÛF – EL CLEMENTE – EL PLENO DE COMPASION

99 NOMBRES DE ALLAH LXXXIII – A-R-RA’ÛF 

“De este modo hemos hecho de vosotros una comunidad de en medio, para que dierais testimonio de los hombres, y para que el Mensajero lo diera de vosotros. Y la dirección a la que te volvías, la establecimos para saber quien seguiría al mensajero y quien se volvería atrás. Esto sólo es difícil para aquellos a los que Allâh no ha guiado. No es propio de Allâh haceros perder vuestra creencia; es cierto que Allâh es Piadoso y Compasivo con los hombres.” (2-142)

Y transportan vuestros fardos hasta tierras a las que no podríais llegar sino a costa de extenuaros; es cierto que vuestro Señor es Benévolo, Compasivo. (16-7)

¿O de que os alcance mientras estáis atemorizados? Realmente vuestro Señor es Clemente, Compasivo. (16-47)

Es cierto que Allâh es para todos los hombre Clemente y Compasivo (22-63)

Él es Quien hace descender sobre Su siervo signos clarificadores para sacaros de las tinieblas a la luz. Allâh es Indulgente y Compasivo con vosotros. (57-9)

Como podemos constatar, el Nombre Divino A-r-Ra’ûf es utilizado en numerosas aleyas junto con A-r-Raḥîm (El que manifiesta Su Misericordia); y ambos son relacionados en el Corán con referencia a hechos los cuales podemos considerar los más grandiosos de la Creación, así como de la relación de Allâh con Sus servidores; asimismo, son relacionados juntos cuando se establece la grandeza de la Revelación y de su vital importancia para la Humanidad.

A-r-Ra’ûf, por consiguiente, se refiere al aspecto de la Misericordia Divina que se relaciona más con la Compasión y la Ternura, las cuales se encuentran en el centro y en el eje de la Misericordia y de la distribución de ésta a los seres humanos y a todas las criaturas. Tal vez, y Allâh sabe más, en el Centro del Amor Divino, el cual es un fuego capaz de consumir todo aquello que no se encuentre de acuerdo con las manifestaciones varias de su Naturaleza grandiosa.

Allâh no está más cerca de nuestra vena yugular que nosotros mismos, no solamente para juzgarnos, vigilarnos, alimentarnos y hacernos procrear. Debemos considerar que probablemente el motivo más grandioso de esta proximidad sea el Amor, ese Amor divino tan inmenso que todo lo abarca y que a todos beneficia. Ese Amor que termina siendo perdón, generosidad y misericordia; esa Grandeza Divina que hace atraer hacia Él, como si de un inmenso imán se tratara, todo aquello lo cual se encuentra lo suficientemente puro para alojarse en el Seno de la Señoreidad Divina (Rabbaniyya), por gracia y fuerza de la Divinidad Todo poderosa, la cual no puede tener asociados a Ella y que se encuentra por encima de todas las cosas, siendo en todo derecho la Divinidad Absoluta (‘uluhiyya)

Esta entrada fue publicada en Doctrina. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *