LOS COMPAÑEROS DE LA CAVERNA

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia. La plegaria y la paz sean sobre Muḥammad, su familia purificada y nobles compañeros.

No hay duda alguna de que una de los pasajes más sorprendentes de la historia es la de los jóvenes de la caverna. Un grupo de jóvenes que seguramente vivieron en la época pre-cristiana y fueron despertados 309 años después, ya en tiempos posteriores a la venida de Jesús (ˤIsâ) – sobre él la paz -.

Veamos que dice el Libro de Allâh al respecto: (Surat la Caverna (18) aleyas de 9 a 30.

¿No te has parado a pensar que los compañeros de la Caverna y al-Raqim[1] fueron parte de los signos sorprendentes de tu Señor?

Cuando los jóvenes se refugiaron en la caverna y dijeron: ¡Señor nuestro, concédenos una misericordia de Tu parte y resuelve nuestra situación dándonos una dirección correcta!

Y los dejamos dormidos dentro de la caverna durante un determinado número de años.

Luego los despertamos para saber cuál de las dos partes[2] podría calcular el límite de tiempo que habían dormitado.

Nosotros vamos a contarte su historia con la verdad: Eran unos jóvenes que creían en su Señor y los habíamos acrecentado en guía.

Y habíamos puesto firmeza en sus corazones, de manera que se levantaron y dijeron: Nuestro Señor es el Señor de los cielos y de la tierra, no invocaremos aparte de Él a ningún dios pues si lo hiciéramos estaríamos diciendo algo falso.

Estos, nuestra gente, han tomado dioses fuera de El a pesar de que no les aportan un poder claro. ¿Quién es más injusto que quien inventa mentiras contra Allah?

Una vez que os hayáis[3] apartado de ellos y de lo que adoran fuera de Allah, refugiaros en la caverna y vuestro Señor os cubrirá con Su misericordia y resolverá vuestro asunto favorablemente.
*[Los comentaristas explican esta segunda persona del plural referida a uno de ellos que habla a sus propios compañeros.]
Y podías ver cómo el sol naciente se alejaba de la caverna por la derecha dejándolos al ocultarse por la izquierda; mientras ellos permanecían en un espacio abierto.
Esto es parte de los signos de Allah. A quien Allah guía es el que está guiado y a quien extravía, no encontrarás para él ni quien lo proteja ni quien lo guíe rectamente.

Te habría parecido que estaban despiertos, sin embargo dormían. Los cambiábamos de posición, a la derecha y a la izquierda, mientras su perro permanecía con las patas extendidas junto a la entrada.
De haberlos descubierto te habrías alejado de ellos huyendo y te habrías llenado de terror.

Y entonces los despertamos para que se hicieran preguntas.
Dijo uno de ellos: ¿Cuánto tiempo habéis estado?
Dijeron: Hemos estado un día o parte de un día.
Dijeron: Vuestro Señor sabe mejor lo que habéis permanecido, enviad a uno de vosotros a la ciudad con el dinero que tenéis para que mire cuál es el alimento más puro y os traiga provisión de él; pero que actúe con sutileza de manera que no haga notar la presencia de ninguno de vosotros, pues es cierto que si os descubren os apedrearán u os harán volver a su forma de adoración y entonces nunca tendríais éxito.

Y de este modo hicimos que los descubrieran para que supieran que la promesa de Allah es verdadera y que la Hora es indubitable.
Y discutiendo el caso entre ellos, dijeron: Levantad una edificación encima de donde están. Su Señor los conoce mejor.
Dijeron los que eran mayoría: Haremos un lugar de oración encima de donde están.

Dirán: Eran tres y con el perro cuatro. Y dirán: Cinco y el sexto el perro, haciendo conjeturas sobre lo desconocido.
Y dirán: Siete y su perro el octavo.
Di: Mi Señor sabe mejor su número, que sólo unos pocos conocen.
Y no discutas acerca de ellos si no es con un argumento claro ni consultes a nadie sobre ellos.

Y no digas respecto a algo: Lo haré mañana, a menos que añadas: Si Allah quiere. Y recuerda a tu Señor cuando olvides y di: puede ser que mi Señor me guíe a algo que se acerque más que esto a la recta guía.

Habían estado en su caverna trescientos años y nueve más.

Di: Allah sabe mejor lo que estuvieron, Suyo es lo desconocido de los cielos y de la tierra, nadie oye y ve como Él.
Fuera de Él no tienen quien les proteja y a nadie hace copartícipe en Su juicio.

Y recita lo que del Libro de tu Señor te ha sido inspirado, no hay quien pueda sustituir Sus palabras y aparte de Él no encontrarás ningún refugio.

Y sé constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no apartes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo ni obedezcas a aquel del que hemos hecho que su corazón esté descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida.

Y di: La verdad procede de mi Señor; así pues el que quiera creer, que crea; y el que quiera negarse a creer, que no crea.
Verdaderamente hemos preparado para los injustos un fuego cuya muralla los cercará; y si piden auxilio serán socorridos con un agua como la pez que les quemará la cara. ¡Qué mala bebida y qué mal reposo! Es cierto que los que creen y llevan a cabo las acciones de bien… No dejaremos que se pierda la recompensa de quien actúe haciendo el bien.

COMENTARIO

¿Cuál es el significado de esta historia y qué pretendía Allâh demostrar con ella, a fin de que quedara como ejemplo para las generaciones venideras?

La resurrección de los muertos

Primeramente, Allâh quiso mostrar como Él es capaz de resucitar a los muertos, ya que resulta realmente extraordinario el hecho de que una persona o un grupo de personas puedan dormitar durante un cómputo de años que cuadriplica la vida media de un ser humano. Los jóvenes permanecieron en la caverna sin alimento ni bebida, solamente eran alimentados y abrevados por el Todo Misericordioso.

Se cuenta que cuando la gente se acercaba a la caverna y observaba a los durmientes, salía corriendo despavorido; y esto debido a que Allâh les había otorgado una forma tal que quienes les observaran creyeran que eran monstruos a fin de preservarlos dormidos todo ese tiempo.

La confianza en Allâh y el compañerismo

Se sabe que los compañeros de la Caverna eran unos jóvenes de familias pudientes de la ciudad, cercanos al gobernador de la región. Pero los habitantes de su ciudad, así como su gobierno eran idólatras, mientras que a ellos Allâh les había inspirado creer en el Dios Uno y sin asociados.

Unos y otros se apoyaban en su creencia. Cuando descubrieron su fe trataron de asesinarlos; entonces ellos huyeron a refugiarse. En el camino encontraron un pastor que estaba con el ganado y su perro. Dicho pastor aceptó en mensaje de la Unidad y les sugirió esconderse en la caverna hasta que les dieran por desaparecidos. Una vez allí, los jóvenes, el pastor y su perro fueron presa de un largo sueño; un sueño de 3 siglos.

Allâh les hacía cambiar de postura durante el sueño, pero los mantuvo así todo ese tiempo. Cuando se despertaron pensaban que habían dormido un día.

Cuando enviaron a la ciudad a uno de ellos, y éste se dio cuenta que el dinero que tenían no era de curso en aquella época, preguntó a los ciudadanos cómo era aquello y se apercibió del extraordinario hecho.

Más tarde los ciudadanos se dieron cuenta del milagro y vinieron a conocer su historia de primera mano.

No se saben a ciencia cierta las fechas, aunque muy probablemente fueran despertados alrededor del año 60DC. Tampoco se conoce el lugar a ciencia cierta, aunque por lógica histórica pudiera encontrarse en la actual Turquía o en Siria. De todas maneras, no se descarta que fuera en otro lugar, ya que no se conoce la fecha a ciencia cierta y el cristianismo se expandió relativamente deprisa durante el primer siglo de la era cristiana.

Fuere como fuere, la enseñanza que se puede extraer es que fueron jóvenes de una firme creencia y de un gran sentido del compañerismo.

El simbolismo de su estancia en la caverna

Sayyidinâ ˤAlî – que Allâh ennoblezca su rostro – dijo:

Los hombres están dormidos y cuando mueren despiertan

En realidad nuestras vidas discurren dentro de una caverna y cuando morimos salimos de ella a la luz del sol.

Asimismo, aquellos quienes se han propuesto caminar hacia Allâh y buscar su conocimiento comprenden que su falta de visión con respecto al mundo real, el cual trasciende el nuestro, les mantiene en una caverna de la cual saldrán el día en el cual Allâh les ilumine con Su Ciencia y les conceda la Sabiduría.

No debemos olvidar que sayyidinâ ‘Ibrâhîm – sobre él la paz – fue ocultado por su madre de Nimrod en una caverna y que Allâh le daba alimento a través de sus propios dedos, de tal manera que de uno manaba leche, de otro miel, de otro agua, etc.

Asimismo sayyidinâ Yussuf – sobre él la paz – permaneció unos días en el pozo y siete o catorce años en prisión.

Tampoco debemos olvidar la cueva en la cual se refugió Rasûl – sobre él la plegaria y la paz – junto con Abû Bakr – que Allâh esté satisfecho de él -.

Y la cueva del Hira, donde el profeta recibió la Revelación.

La cueva pues es el lugar donde se refugian los saliḥin para encontrar la iluminación de Allâh – exaltado sea – quien les otorgará Su ciencia, si así Él lo ha previsto y dispuesto.

El simbolismo de la moneda

Según nos relata esta historia, la moneda que antes servía de cambio en la época de los durmientes, una vez despertaron ya había sido erradicada de la circulación.

En efecto, aquellos actos que antes de acceder a la Sabiduría proveniente de Allâh (maˤrifa), realizábamos en post de esta gesta,  ya no son moneda corriente una vez que ese Conocimiento ha sido alcanzado. Es entonces que el saliḥ deja de hacer los actos con el fin de acercarse a Allâh  y comienza a realizar otros que son directamente inspirados por El.

Este es pues el significado de la moneda: nuestros actos eran nuestros, y con ellos nos acercábamos a Allâh paso a paso. Pero en el momento en el cual llegamos a Su Presencia, dichos actos se vuelven vanos pues la moneda en curso en la Presencia Divina es solamente Su Voluntad. Él se ha apoderado de Su servidor, le ha cubierto con el paraguas de Su Presencia y de Su protección y su ibada no es entonces sino como signo de agradecimiento hacia su Señor.

Aquel de quien Allâh se ha apoderado ya no podría alejarse de El, pues ha traspasado todas las fronteras hasta llegar a un lugar seguro y bendito

Wa hâda-l-baladi-l-amin – ¡Por esta tierra segura! (Surat A-t-Tin)

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