99 NOMBRES DE ALLÂH XCV – AL BADIˤ – EL INICIADOR – EL ORIGINADOR

99 NOMBRES DE ALLÂH XCV – AL BADIˤ

Aquel que dio principio a los cielos y a la tierra. Cuando decreta algo, le basta con decir: ¡Sé! Y es. (2-116)

El Nombre Divino Al Badiˤ también contempla el sentido de innovar e inventar. Aunque la Naturaleza de Allâh lo conoce todo, y toda cosa se encontraba potencialmente en El, aún si haberse manifestado, los conceptos de inventar o innovar son, antes bien, referidos por supuesto al conocimiento de las criaturas las cuales tenemos la capacidad de comprender, como somos los seres humanos. Así pues, innovar e inventar son conceptos que nosotros captamos con nuestro conocimiento pero que en la esencia de Allâh no adquieren entidad por ellos mismos.

Hemos de comprender que los Nombres Divinos con las capacidades de Allâh; pero en ellos se trata de capacidades con respecto a Su relación Divina con lo creado, ya que en El Mismo, Allâh no contempla parte alguna, y ningún epíteto es diferenciado del otro, quedando todo reducido a Su sempiterna e inamovible Unicidad, la cual engloba todo aquello que es conocido por Su creación y lo que no.

Que no considere pues el ser humano que él es creador, originador o inventor de nada, pues todo cuanto él hace de bien procede del Poder Divino y de Su Capacidad para dotar de inteligencia a Sus criaturas.

Se dice que la Historia son las huellas de Allâh en la Humanidad; porque el Tiempo es El, y los acontecimientos que ocurren en su transcurso lineal son generados por El Mismo, uno detrás de otro.

Toda genialidad humana, toda chispa de inteligencia, toda ocurrencia única y sin precedentes dependen y proceden de Su Poder Infinito y de la consideración que nos ha demostrado estando cerca de nosotros para auxiliarnos y guiarnos, e incluso para que realicemos actos que normalmente se encuentran fuera del alcance del desarrollo normal de nuestras capacidades.

Si algo se nos acaba, El, en Su infinita Sabiduría, crea algo equivalente o mejor que lo precedente. Toda cosa padece el paso del tiempo o el desgaste del uso; prueba esta fidedigna de Su capacidad de originar otras en reemplazamiento de las que han sufrido dicho desgaste y deterioro. Por eso, Allâh origina sin cesar; crea de nuevo dentro de la misma Creación. Da la muerte a algo para inmediatamente dar la vida. Y todo esto continuamente, sin pausa ni descanso porque El, que lo tiene todo, jamás podría experimentar desmayo alguno o un lapsus cualquiera. El, El Todo Capaz, el Sabio, el Inagotable.

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