TECNICAS DE RADICALISMO DEL ISLAM V – DEOBANDIS Y TABLIGH

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso – el Que Manifiesta Su Misericordia – y la plegaria y la paz sean sobre Muḥammad, corona y sello de profetas y enviados, su familia purificada y sus compañeros.

EL IMPERIO BRITANICO Y LA MASONERIA PATROCINAN AL DEOBANDI Y TABLIGH

De la misma manera que el Imperio Británico patrocinó el Wahabismo en el Oriente Medio, a fin de disponer de una doctrina de orden racionalista con pretensiones de islámica, para, de esta manera, completar su particular tablero de ajedrez en la región, el reino de su “graciosa majestad” intentó no salir de la India sin antes corromper el Islam de la región; y lo hizo al mismo tiempo que en Egipto con los Hermanos Musulmanes,  y en Turquía con el grupo de Badiuzaman Said al Nursi, de corte similar y con pretensiones claras de convertir dichos estados en aliados asociados al Imperio. Demostraremos sin dificultad que todos estos movimientos tenían un denominador común y un mensaje paralelo y similar.

El dantesco teatro organizado entre Ghandi y su graciosa majestad, queriendo vender el logro de una “independencia ejemplar de un pueblo pacífico”, no era sino algo ya pactado entre ambos para dejar la futura India económicamente en manos de Inglaterra. La propaganda británica casi llegó a beatificar a Ghandi, su pretendido enemigo y real aliado, que fue precisamente quien planificó quitarse de encima a los musulmanes de la India, proponiendo la formación de Pakistán y Bangladesh; todo ello da fiel testimonio de que en India el impedimento era el Islam y los musulmanes. Y para ello hubo de crear grupos seudo islámicos que desestabilizaran la fe de los habitantes de la región. Aparte de los Ahmadiyya, movimiento herético claramente fuera del ‘Islâm,  quienes fueron precursores en este diabólico plan, surgieron los Deobandi y su hijo contrahecho la Ŷamaˤa del Tabligh; grupos eminentemente de corte político que pretendían actuar bajo la bandera del Islâm, cuando en realidad lo hacían bajo las órdenes de la escuadra y el compás masones, dirigidos sin lugar a dudas por el Imperio Británico. La jugada maestra fue doble: Echar a los musulmanes de la India, y crear un falso ‘Islâm para los nuevos estados, a fin de que, a su manera, se convirtieran en aliados, económicamente dependientes del imperio.

Y bien, analizando el Movimiento Deobandi podemos constatar que se trata del hermano oriental del de los Hermanos Musulmanes en Egipto; dos hijos de la misma madre, residente en Londres; dos hijos de la Gran Bretaña.

Ambos volcados en la política bajo la excusa de la religión; ambos queriendo abarcar todo el abanico del “menú doctrinal islámico”, pretendiendo incluso apropiarse de la representación del Sufismo, tal y como lo intentó el movimiento masón de Said al Nursi en Turquía. Made in Great Britain. Todos compartiendo las mismas características, estructuras y fines: para mayor gloria de la corona y sus aliados. Potenciados declarada o veladamente por los estados donde residen, alimentados por los gobiernos corruptos puestos en plaza por los mismos que los invadieron e hicieron creer que les dieron independencia.

La maldad asociada a la hipocresía es el arma más utilizada por los hijos del Diablo, a quienes les encanta asociar verdades y mentiras para realizar un cóctel doctrinal, convenientemente aderezado para convencer a aquellos quienes nada saben y nada quieren saber; aquellos acostumbrados a copiar e imitar pensamientos ajenos y a dejarse deslumbrar por frases poéticas trenzadas con el hilo de la maldad y del engaño.

El denominador común de todos estos grupos es la facilidad con la cual se expandieron. En toda evidencia, resulta imposible una expansión semejante sin un apoyo económico que la soporte, una liquidez de disponibles a corto plazo, para así ocupar el espacio mediático necesario, extenderse y comprar voluntades. Y claramente, esa liquidez, escaseando en los nuevos estados, no podía proceder de otro sitio que de la famosa Albión, lo que se ha dado en llamar la Gran Bretaña, madre de todas las corrupciones, cuna de piratas, ejemplo histórico de magnicidios y otras maldades que es mejor no recordar.

En estos movimientos no podemos hablar de devoción religiosa, sino de una estructura piramidal bien conformada, convertida en un nuevo estado donde los poderes y las funciones se encuentran claramente definidos. Algo lo más parecido a un país dentro de un país; hecho lo cual demuestra claramente el carácter inglés de su estructura, semejante al de una gran empresa de producción nacional o al de un gobierno autonómico paralelo al nacional. No resultaba difícil convencer al poder pakistaní, o egipcio o turco de la necesidad de dar cabida a ese ejército de fanáticos, quienes no poseían armas, pero si poder de sugestión e influencia suficiente para poder servir al gobierno inglés como espías y controlar el pensamiento de la población. Todo un poder satánico bien engrasado bajo la apariencia piadosa de una entidad religiosa. Ya que el poder de estos países nació convenientemente esposado y atado de pies y manos, había que hacer otro tanto con la población corrompiendo su único refugio posible ante el poder tiránico de los clientes de la Gran Bretaña; había pues que corromper la religión.

LAS CARACTERISTICAS COMPARTIDAS

Es fácil demostrar cómo estos grupos siguieron el mismo diseño, independientemente del país en al cual obraran. Deobandis, Tabligh, Hermanos Musulmanes o Nursis compartían estructura, es más, esta era copiada de manera fiel de unos a otros, demostrando con ello que su formación procedía de aquel lugar oscuro, de gentes embozadas, quienes utilizaban la escuadra y el compás como símbolo, a fin de instalar los pilares de la religión de Harut y Marut, de la religión del Daŷŷal, resumiendo: del satanismo.

¿Cuáles eran entonces estas similitudes las cuales decimos demuestran que estos grupos eran hijos de la misma madre?

A / Todos gozaron de una liquidez económica asombrosa la cual proporcionó una rápida expansión.

B / Todos ellos fueron sustentados por el poder, aunque éste quisiera hacer ver que eran oposición. En realidad, los pequeños conflictos entre ellos y el poder, no eran sino luchas por parcelas de dominio entre unos y otros, luchas entre hermanos.

C / Todos ellos proclamaban levantarse contra la degradación de las costumbres. En consecuencia, crearon una falsa visión de la religión, a la que quisieron convertir en un Código Penal y un conjunto de leyes.

D / Todos pregonaban para ellos una espiritualidad nueva, un Sufismo reconvertido, consistente en degradar a unos maestros sufís y alabar a otros. Un Sufismo sin maestros, para que ellos fueran quienes lo dirigieran. Contrario a las bases del Tasawwuf, como tal lo demuestra uno de sus estandartes, el maestro y ‘alim Al ˤArabi A-d-Darqawy quien dijo: “Quien no tiene maestro, tiene como maestro al Šaytan”. Resumiendo: un seudo sufismo de corte satanista organizado y controlado por ellos.

E / Todos prometían el Infierno a aquellos a quienes no les siguieran y contradijeran.

F / Todos los dirigentes de los grupos eran personas hábiles en el mundo político y carentes de formación religiosa profunda.

G / Todos pretendían ocupar todo el espacio religioso, captando el mayor número de miembros posibles, dejando de lado las instituciones las cuales habían provisto al Islam con el mayor número de sabios, como al Azhar en Egipto.

H / Sus mensajes y discursos son simplistas, arcaicos, exentos de calidad intelectual; son como garajes o cadenas de montaje que fabrican el mismo producto y lo venden en cantidad a un precio asequible para el gran público.

Seguramente existen más similitudes, pero aquí hemos expresado aquellas que se dan con más redundancia y caracterizan más a grupos que, aunque lejos geográficamente unos de otros, comparten la misma línea de pensamiento lógico-racional de corte europeísta, tan propio de la Masonería política.

Continuaremos en el siguiente capítulo entrando en los entresijos de las organizaciones de los Hermanos Musulmanes y la creada por Badizaman Said al Nursi, para demostrar con datos reales y actuales su afiliación a la Masonería y su control de parte del Sionismo internacional. Posteriormente nos imbuiremos sacando a la luz la verdad sobre el salafismo y Nasiruddin Albani, a quien consideramos como el personaje que más mal ha infligido al Islâm en todo el siglo XX.

Abdul Karim Mullor

 

 

 

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