TECNICAS DE RADICALIZACION DEL ISLAM VI – HERMANOS MUSULMANES – NURSIS TURCOS

En el Nombre de Allâh – el Todo Misericordioso – el que Manifiesta Su Misericordia. La plegaria y la paz sean sobre la corona y sello de los profetas, nuestro señor Muḥammad, así como sobre su familia purificada y sus nobles compañeros.

LOS HERMANOS MUSULMANES

¿Cómo podría ser posible que una organización creada de la nada alcanzara a llegar en tan poco tiempo a contar con miles de seguidores, así como con fondos suficientes para extenderse como lo hace el fuego en los incendios o el agua en las inundaciones?

Ḥassan al Banna, un hombre de confianza de los ingleses; tal y como lo demuestra el hecho de trabajar en la empresa que gestionaba el canal de Suez, principal fuente de ingresos del imperio en Egipto, fue el fundador de esta macro empresa llamada Hermanos Musulmanes cuyos fines eran y son muy otros de los que se proclaman en su ideario.

Cualquiera que haya intentado crear una pequeña asociación se habrá dado cuenta de lo imposible que es crear algo sólido sin fondos ni soporte económico.

¿De dónde surgieron los fondos para que esta cofradía, este nuevo invento, se extendiera con la rapidez que lo hizo hasta el punto, no solo de volverse en una fuerza social en Egipto, sino de exportar su producto hasta la mismísima Turquía, sede de un feroz y despiadado Ataturkismo en auge?

Al Banna, hijo de un relojero convertido en ‘Imâm, desde muy joven encontró acomodo como trabajador del Canal de Suez, puesto que sin duda Gran Bretaña no ofrecía precisamente a personas quienes la pudieran generar problemas, sino antes bien a aquellos cuya familia había mostrado, de una manera o de la otra, su afiliación al imperio británico. ¿De quiénes obtuvo los medios para crear un estado dentro del estado? No creo que haya que ser demasiado inteligentes para concluir que la Gran Bretaña animó y financió dicho grupo a fin de continuar con su plan mundial de perversión y destrucción de la doctrina islámica original. Controlar el ‘Islâm era controlar al pueblo, y controlar a éste daba como resultado hacerlo con los beneficios del comercio.

Al Banna, un hombre quien rehusó estudiar en Al Azhar a fin de poder cursar ciencias políticas, creó una organización con la ambición de hacer residir en ella un Islâm total, de abarcar todos los aspectos de la doctrina islámica, incluso creando en su seno un falso sufismo, a fin de que nada, absolutamente parcela alguna, se quedara fuera de su control totalitario; control este que no era otra cosa que una dictadura inquisitorial desde la cual se trataba de dominar absolutamente todo movimiento y pensamiento peligroso para los intereses occidentales en la zona.

Su gesto de desvincularse de Al Azhar, que hasta entonces, junto con la Qarawiyin de Fes, era la Universidad del ‘Islâm por excelencia, revela claramente su intención de crear una secta; una gran secta con tintes políticos y pretensiones seudo espirituales, para así abarcar todo cuanto se pudiera y complacer, así como tranquilizar, a una Gran Bretaña que pronto abandonaría “formalmente” Egipto, así como lo hizo con la India, para replegarse cómodamente en su isla, dejando clientes en cada uno de los países “independizados”; clientes estos que le asegurarían en el futuro un fructífero comercio producto de un control real, ejercido sin necesidad alguna de mantener un costoso ejército desplazado en ambas zonas.

Por otra parte, ya antes de la “venturosa” aparición de Al Banna, los hijos de la Gran Bretaña habían creado una oficina en el Cairo, desde la cual se podían dar de alta nuevas asociaciones y tariqats sufís. Muchas falsas tariqats aprovecharon la nueva ventanilla para crear grupos que de sufís solamente tenían el nombre. Sufis de la Gran Bretaña, sufís del Imperio y de la Logia Escocesa. Pero este aspecto pertenece a otro capítulo de nuestra exposición y lo trataremos más adelante.

¿Cómo es posible que los Hermanos Musulmanes, a quienes a partir de ahora llamaremos HHMM proclamaran un sufismo dentro de su organización? Un sufismo sin maestros y sin reglas, una espiritualidad de capricho y conveniencia basada en principios  absurdos y faltos de realidad. Un sufismo que sin duda intentaba dejar sin fuerza a las verdaderas tariqats sufís. Es evidente, que la mayoría de aquellos quienes demostraban tener una cierta vocación hacia las realidades de orden espiritual, encontrarían en este falso sufismo una tarea mucho más fácil que la de combatir sus almas; y si ello además suponía tener un puesto de trabajo bien remunerado y ciertas primas de productividad “espiritual”, el todo era atractivo, estando como estaba adornado con la guinda de una vida cómoda y sosegada.

Ya, uno de los grandes en materia de Tasawuf como era Mawlay al ˤArabi A-d-Darqawi, ˤalim y sufí del siglo XIX, dijo: “Quien no tiene maestro tiene como maestro al Šaytan”. Ciertamente esto es así, y era el lapidado y no otro, quien junto con sus aliados ingleses y el hijo de relojero al Banna, crearon la secta de HHMM para bien servir a las pretensiones de la Masonería y el Sionismo.

Curioso, cuando menos, que dos de los peores elementos quienes perjudicaron enormemente al ‘Islâm en el pasado siglo, fueran relojeros, o hijos de relojeros, y que además se llamaran casi igual: Albani y Al Banna. Y es que los signos Divinos no son nada desdeñables, puesto que Allâh se encuentra más cerca del ser humano que su propia vena yugular. Albani y Al Banna; la similitud parece sacada de una historia peregrina de las 1001 noches; ambos en contacto con los relojes, ambos una plaga, ambos aliados del diablo.

El ‘Islâm propuesto por los HHMM nos recuerda a uno de esos pack tan de actualidad en nuestra época: Internet+TV+Móvil. En el caso de Al Banna y sus acólitos se trata pues de ‘Islâm+Aqida+Política+Sufismo; un grupo multiusos, una asociación donde se puede encontrar cualquier cosa, pues ellos ya de por sí lo abarcan absolutamente todo por antonomasia.

Si ya en el ‘Islâm tradicional encontramos una escuela de Jurisprudencia, otra de Ciencias del ‘Islâm, otra de Ciencias del Hadiz y una Tariqa sufí que procede del mismísimo Profeta – sobre él la plegaria y la paz -, en el caso de los HHMM lo tenemos todo; con ellos podremos ser una enciclopedia del saber islámico, una especie de Enciclopedia pagadera en cómodos plazos en clave piadosa.

TARIQ RAMADAN

Ninguna gran cosa vamos a decir de este personaje; sino que continuó con la obra de su abuelo Al Banna tejiendo una red mafiosa de un falso Islâm en Europa. Los HHMM con él se encuentran bien instalados en Francia, Bélgica y en España (véase UCIDE y CCIV) donde actúan como una red mafiosa perfectamente compenetrada con las logias masones locales. Entre otras actividades sirven para hacer el trabajo sucio que salafis y wahabís no quieren hacer a fin de pasar desapercibidos. Ya Tariq Ramadan vive en Ginebra, sede de las logias francmasonas, por las que ha sido galardonado a título honorífico con el grado 33, tan laureado por esa institución mafiosa, oscura y corrupta donde las haya. Creemos que no merece más atención de nuestra parte un individuo de un nivel intelectual mediocre y de un conocimiento nulo del ‘Islâm.

LOS NURSIS

La idea Al Banna fue rápidamente exportada a Turquía. En toda evidencia, Ataturk cumplía con una misión totalmente política la cual no le permitía dedicarse a aspectos que el mismo desdeñaba, como eran los religiosos. Todo hay que decirlo: Ataturk fue demasiado “turco”; demasiado bruto y poco sutil para el gusto de los ingleses. Aniquiló a todo oponente de manera rabiosa, y a todo aquel a quien encontrara humildad y criterio en materia de ‘Islâm. Necesitaba un contrapunto para que así la orquesta que habían puesto en escena los ingleses fuera menos sangrienta, menos turca.

Todo esto lo encontraron los ingleses en un elemento llamado Bduissaman Said al Nursi, quien muy pronto se dispuso a escribir una guía de comportamiento islámico a la que llamó “La Guía de la Luz” “Risalat an-Nur”. Muy avispado e inteligente las primeras palabras de esta enciclopedia Espasa-Calpe del Islam o este pack Movistar fueron contra el Sufismo, el cual era en realidad el refugio donde se había concentrado el verdadero ‘Islâm turco en aquella época.

Astuto, parlanchín y avezado en su oficio de corrupción, este elemento atacó al Sufismo de la manera más vil y baja que nadie hasta entonces llegó a hacer y nadie probablemente hará en mucho tiempo. Todo para decir que Albani era un aprendiz de la insidia al lado de este peligroso elemento.

Al principio de la Risalat A-n-Nur podemos leer algo cuyo significado expresamos a continuación:

“A aquellos quienes se quieran acercar a Allâh y conocerle les digo que lo pueden hacer acudiendo a las tariqats sufís o leyendo esta Risalah; lo uno o lo otro es equivalente”.

Toda una frase llena de maldad y de perversas intenciones. El no escribió esto por considerarse un maestro o por ser un pretencioso, orgulloso (que seguramente lo era), sino con la “sana” intención de destruir el Sufismo, que es por otro lado lo que hizo Ataturk asesinando a los miembros de las cofradías. En efecto, si leyendo su enciclopedia “nuriana” o “núrica” o “badiussamánica” la gente podía conocer a Allâh ¿para qué acudir a una Tariqa a aprender la ciencia transmitida por el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – y así molestarse en luchar contra sus pasiones? Ahora cualquiera podía conocer a Allâh por correspondencia, en un estadio de fútbol gritando a mandíbula partida o bañándose y tomando el sol tranquilamente en Anatolia.

En realidad Ataturk y A-n-Nursi trabajaban a dúo. Uno para programar una política agradable al Imperio Anglosajón y otro para dejar a su Graciosa Majestad al pueblo turco a sus pies.

La ciencia de Harut y Marut en clave egipcia y turca, tal y como más al oriente la podíamos encontrar en clave Deobandi y Tabligh. La religión oriental del Imperio; el Islâm para laicos y amantes de las pasiones orientales.

Hoy en día la religión del estado turco es el Hermanismo Musulmán teñido de Nursismo, que es el producto nacional con denominación de origen. Un estado que de Islam no tiene nada, que de noble nada tiene, que de bien se encuentra exento; un estado corrupto, fiel lebrel de sus amos sionistas y anglosajones.

No olvidemos los lazos familiares que existen entre Erdogán y el šayj “titular” de los Naqsbandi turcos; šayj que con una mano apoya a los Hermanos Musulmanes en su diabólica labor y que por otro lado se fotografía entre jardines de rosas hablando con tranquilidad pasmosa del amor y la devoción. Todo un esperpento, todo un atentado contra el espíritu sufí el cual debe huir de la política como se separa uno de la carroña de un animal en descomposición.

¿Por qué entonces el apoyo económico del gobierno turco a estos Naqshbandi y a aquellos de Chipre? ¿Es esto una obra de caridad? De ninguna manera, sino que se trata de una compra de voluntades a fin de dar una imagen ante las gentes simples y así perpetuarse en el poder; en un poder totalmente maniatado por la religión mundial por excelencia en nuestros tiempos, a saber: La adoración del dinero.

Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos conduzca de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

1 de Muḥarram de 1439

Abdul Karim Mullor

 

 

 

 

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Una Respuesta a TECNICAS DE RADICALIZACION DEL ISLAM VI – HERMANOS MUSULMANES – NURSIS TURCOS

  1. Ismail Ibn Yahya dice:

    Barak Allaho Fik hermano, he podido esclarecer muchas cosas y ésto me ayuda además a extender mi conocimiento, has sido de verdad, claro y escueto. Allahu Akbar.

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