EL VERSICULO DEL TRONO – SU UTILIDAD COMO PROTECCION Y COMO RECONOCIMIENTO DE LA GRANDEZA DIVINA

“Allah, no hay dios sino Él, el Viviente, el Subsistente. Ni la somnolencia ni el sueño Le afectan. Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Nadie puede interceder ante Él, si no es con Su permiso. Conoce lo que hay ante ellos y lo que hay tras ellos, y nadie abarca nada de Su conocimiento a menos lo que Él quiera. El escabel de Su trono abarca los cielos y la tierra y no Le causa fatiga mantenerlos. Él es el Elevado, el Inmenso”. (2-255)

Si hay una aleya indicada para recitar después de la Fatiḥa šarifa (noble) este es el versículo el Trono. Sus beneficios, como iremos viendo son múltiples, y su utilidad es tan variada que podríamos decir que se utiliza o puede utilizarse para cualquier asunto del esta vida o de la otra. Recitarlo es fuente de beneficios inagotables. Por no hablar de su significado, pues define los atributos de Allâh – exaltado sea – como nadie que haya existido o existirá, tanto en los cielos como en la tierra, podría haberlo hecho mejor.

Anâs transmitió que el Enviado de Allâh – sobre él la plegaria y la paz – preguntó a uno de sus compañeros: “¿Estás casado?” – “No” – le respondió, pues no poseo nada para poder mantener un hogar. El profeta le volvió a preguntar: “¿Conoces de memoria la surat Ijlas”? – “Ciertamente”:

“He aquí una surat que equivale en mérito a la cuarta parte del Qur’an. ¿No conoces la surat de los Incrédulos?”

-Desde luego

He aquí aún otra surat que posee el mismo mérito. ¿No conoces la surat Al silsila (el terremoto)?

-Desde luego

He aquí entonces de nuevo la cuarta parte del Qur’an. ¿Conoces la surat la Victoria?

-Ciertamente

He aquí aún la cuarta parte del Qur’an. ¿Conoces el versículo del Trono?

-Desde luego

El equivale igualmente a la cuarta parte del Qur’an.

Recopilado por Aḥmad Ibn Hanbal

Abu Umama ha transmitido que el Enviado de Allâh – la plegaria y la paz sobre él – ha dicho: “Quien recita el versículo del Trono después de cada plegaria, nada salvo la muerte le impedirá entrar en el Paraíso.Nassa’i y Mardawiš

Abu Hurayra ha transmitido que el Enviado de Allâh – la plegaria y la paz sobre él – ha dicho: “Quien recite por la mañana los tres primeros versículos de la surat Al Gâfîr (El Perdonador) y el versículo del Trono estará protegido hasta la tarde. Y quien les recite por la tarde-noche, estará protegido durante la noche hasta la mañana” (Tirmidî)

Abu Hurayra ha transmitido que el Enviado de Allâh – la plegaria y la paz sobre él – ha dicho:”En la surat La Vaca hay un versículo que es la cabeza de los versículos del Qur’an; no es recitado en casa alguna sin que el Diablo salga de ella”. (Ḥakîm)

En un hadiz, del que no conservo la forma exacta, pero si intacto el sentido, relata Abu Hurayra – que Allâh esté satisfecho de él – cómo una persona a la que él tomó prisionero, se escapó y regresó de nuevo a la puerta de su casa, y le dijo que podía informarle de algo que le protegería contra el Šaytan. Abu Hurayra le preguntó de qué se trataba y el hombre le dijo que recitara tres veces el Versículo del Trono antes de dormir.

A la mañana siguiente, Abu Hurayra fue a ver al Profeta – sobre él la plegaria y la paz – y le informó sobre este hecho, a lo que el profeta dijo: “Ese hombre era un Šaytan y ha venido a informarte cómo debes protegerte de él”

Tal vez pueda extrañaros el hadiz, pero hay que decir que la conclusión acertada es que la categoría espiritual de Abu Hurayra era tan fuerte que ni el diablo fue capaz de tener la voluntad suficiente en sustraerse de prevenirle contra él.

LAS UTILIDADES DEL VERSICULO DEL TRONO

Hemos presentado algunos de los muchos hadices que nos explican la excelencia de este versículo sin par. Recopilando, podríamos resumir a fin de explicar cuáles son sus utilidades prácticas en la vida cotidiana de un musulmán. Debemos decir para ello que el Versículo del Trono, siendo como es, un versículo de protección, es asimismo una aleya que sirve para magnificar a Allâh Todo Poderoso de una manera inigualable y justa. En cuanto a su utilidad podemos destacar los siguientes puntos:

1 / Protege contra el Diablo, tal y como lo hemos visto en el hadiz transmitido por Abu Hurayra. Para ello ha de ser recitada tres veces antes de dormir.

2 / Protege contra la magia y el mal de ojo.

3 / Protege contra los robos y los accidentes.

4 / Protege contra el infortunio y la pobreza.

5 / Protege contra el mal de los humanos en general, así como de los ŷin.

6 / Garantiza el Paraíso a quien lo recite después de todas las plegarias obligatorias.

7 / Ayuda a impregnarse de los significados de la Grandeza Divina, de Su Inmanencia e Infinitud.

SUS SIGNIFICADOS

Allâh no hay dios sino El

Comienza por la Unidad Divina y por Su incomparabilidad. Nadie puede compararse a Su Singularidad, ya que Él no puede ser asimilado ni captado por otro ser, el cual será siempre Su creación y Su servidor, de grado o por fuerza.

El Viviente, el Subsistente

Allâh es Viviente por toda una eternidad. Era antes de crear y de poder conceptuar el tiempo y Su Vida no acabará nunca, por ello podemos llamarle al Qayyum (El que Subsiste por siempre y por Sí Mismo), la cual es una característica que no puede ser compartida por criatura alguna. De ahí Su Unicidad y Su Particularidad que hace de Él la Divinidad sin Principio ni Fin, sin límites ni barreras.

Ni el letargo ni el sueño Le afectan

Su Poder, Su ser Completo y sin falta, se demuestran en Su Presencia Vigilante y Penetrante, y ello en todo instante, sin que exista para El un atisbo de inatención, de olvido o de pérdida temporal de facultades. Él es como es, en todo momento y situación.

A Él pertenece todo cuanto hay en los cielos y en la tierra

Evidentemente Allâh es el Dios de todo; el Dueño de todo. El Mismo lo ha creado y el Mismo lo mantiene sin que le afecte letargo o descuido alguno, y sin que quede reducto donde pudiera haber el más mínimo ser que en algún momento dejen de pertenecerLe y al cual El deje sin control.

Nadie puede interceder ante El sino es con Su Permiso

Aquí por intercesión se utiliza la palabra šifa’, la misma que utilizamos cuando decimos o conceptuamos que el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – será nuestra šifa’ en el Día del Juicio. Solamente queda decir que el término indica, no solamente una intercesión de palabra, sino una intercesión permitida por Allâh y curativa en ella misma. Es decir, por poner un ejemplo: El Profeta intercederá con éxito el Día del juicio, ya que Allâh delegará en él una parte de Su Poder de perdonar y conceder Misericordia, sin que ambos dejen por un solo instante de pertenecerLe solamente a Él, pudiendo cambiar a Voluntad Sus decisiones en todo momento. Claramente, asimismo, estas palabras muestran que los servidores de Allâh pueden interceder en la medida que Él lo decrete y que nadie tiene derecho a limitar ni empequeñecer Su Poder de delegar, salvo a costa de provocar Su Ira.

Conoce lo que se encuentra delante y detrás de ellos

Nuevamente Allâh nos advierte de Su Presencia Vigilante en torno a todos los actos de nuestra vida, diciendo, recordando, que nada se escapa a Su Conocimiento absoluto o penetrante. Nada ni nadie puede esconderse de Él, ni tan siquiera por un lapsus ínfimo de tiempo, ni en lugar remoto alguno. Conoce nuestros propósitos e intenciones más recónditas, tanto, que cualquier servidor debería sentir temor cuando se encuentra de tal manera vigilado por una divinidad capaz de todo.

Y nadie abarca nada de Su ciencia a menos que Él lo quiera

El Conocimiento es únicamente divino y Allâh lo imparte a Sus siervos en la medida y profundidad decretada por El. Esto tiene dos aspectos: uno que Él es la fuente del conocimiento y otro es que El da la capacidad a Su servidor para poder ser depositario de la Ciencia en la medida decretada por Su Dueño y Señor.

El escabel de Su Trono abarca los cielos y la tierra y no Le causa fatiga mantenerlos

Por un lado, Allâh nos hace saber que Su Trono es absolutamente inmenso. Ahora bien, nada es en absoluto comparable a Su Grandeza e inconmensurabilidad. Si bien Su Trono es inmenso, no podemos imaginar que este pueda servir de asiento ni de lugar de estancia a Allâh. Se ha interpretado el Trono, por otro lado, como un signo del Poder de Allâh y de Su capacidad de gobierno y realeza. Aun así, aquél que pretenda que establecerse sobre el Trono es referido a un lugar específico, realiza un acto de idolatría queriendo interpretar de manera humana realidades que le sobrepasan y obnubilan la inteligencia.

Y Él es el Elevado y el Inmenso

Tal vez, y Allâh sabe más, para evitar este concepto extraño y enfermo, Allâh nos avisa de que Él es más Elevado que aquello que le atribuyen los ignorantes y mucho más Grande que cualquier objeto o realidad existente en Su Creación.

Que El Viviente y el Subsistente nos perdone, nos guíe, nos dirija de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws

Abdul Karîm Mullor

 

 

 

 

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