MIEDO Y TEMOR DE ALLAH – JAWF WA TAQWA

JAWF

jawf

En el Nombre de Allâh – El Todo Misericordioso, El Que Manifiesta Su Misericordia. Y la plegaria y la paz sean sobre la corona y el sello de los profetas, sayyidinâ Muḥammad; así como sobre su familia purificada y nobles compañeros.

El siguiente estadio del Imân después del Istigfar (pedir perdón a Allâh)  y Tawba (sincero arrepentimiento) es el Jawfu-l-Lâh o miedo de Allâh. Dicho miedo radica en una consciencia de su Todo Poder y en la creencia firme de que en El Día del Juicio existe Su Castigo.

Así es con vosotros el chaytan, os atemoriza con sus amigos. Pero, si sois creyentes, no les temáis a ellos, temedme a Mí.” (3-175)

En este ayat Allâh pone el Temor de Allâh en contraposición del miedo al chaytan. Se trata pues del mismo nivel de temor pero cambiado de objeto, de uno impuro a la Divinidad Misma, a quien hay que temer debido a Su Gran y Absoluto Poder. Dicho miedo a ser castigado por el Hacedor es una prevención que nos ayuda a no caer en las fauces del error y en las de nuestra propia egolatría. Es la consciencia de ser vistos por Allâh en todo momento y circunstancia y la seguridad de que la posibilidad de un castigo existe real y seguramente.

Pero quien temió que debía comparecer ante su Señor y refrenó su alma del deseo, tendrá como morada el Paraíso (Ŷanna)”.

Así pues, Allâh pone en correspondencia directa el temor con el Paraíso. Dicho temor pues es un sentimiento directo de piedad hacia uno mismo. No se pretende con él agradar a Allâh, sino únicamente no ser castigado por El. No vamos a decir que este sentimiento no sea legítimo, ya que forma parte del Imân y se encuentra anclado en una profunda consciencia de las consecuencias y la magnitud del Poder de Allâh. Su gran valor es el de comprender y creer en la Justicia, de Allâh, en Su Recompensa y en Su Castigo.

TAQWA

taqwa

Ahora bien, muchos confunden Taqwa con el simple temor de Allâh, cuando en realidad se trata de dos cosas totalmente diferentes.

No obstante, podemos decir que Taqwa engloba y contiene a Jawf, y que sin éste no podría existir. Sin embargo, Taqwa es un grado superior; es una de las partes de Imân que nacen en la base y continúan hasta su cima. No en vano nuestro Santo Profeta – sobre él la plegaria y la paz – solía decir:

Yo soy de entre vosotros quien mejor conoce a Allâh y quien más le teme

Y este temor profético es Taqwa. Se trata pues de un temor reverencial ligado completamente al conocimiento de la proximidad con Allâh; en este sentido podríamos decir que asimismo forma parte del Ihsan (La Excelencia), ya que el mismísimo Enviado lo experimentaba en un alto grado, y ¿quién mejor que él en todo en el Universo?

Es difícil describir Taqwa en dos palabras; pero si podríamos decir que se trata: “Del sentimiento profundamente reverencial de la presencia Divina y el temor pudoroso de verse ante ella en una situación o disposición vergonzosas e indignas

“¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh como debe ser temido y no muráis sin estar sometidos” (3-102)

“¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y hablad acertadamente. El purificará (yuṣliḥu) vuestras acciones y os perdonará las faltas. Y quien obedece a Allâh y a Su Mensajero habrá triunfado con gran éxito” (33 – 70,71).

Dice un hadiz:

Transmitió Uzman y recopiló Ahmad Ibn Hanbal que el profeta – sobre él la plegaria y la paz dijo: “Tuba es para cualquiera que controlo su lengua, quien esté satisfecho de su casa y llora por sus errores”.

Efectivamente, el Taqwa pone lágrimas en el corazón y en los ojos; porque por Taqwa no se lamentan los errores por miedo al Infierno, sino por vergüenza de Dios. Quien tiene Taqwa tiene a Allâh delante de ella, se siente Su servidor humilde y no se puede permitir el realizar actos que se encuentran fuera del beneplácito Divino. Taqwa pues es como un gran árbol cuyas raíces se encuentran en la base del Imân y cuyas ramas llegan hasta la cima del Ihsân.

Así pues, cuando veamos a alguien cometer un acto prohibido digámosle: “Ten miedo de Allâh”; pero cuando veamos a ese alguien o a cualquier otro cometer un acto desaconsejado o inconveniente debemos decirle “Taqw-l-Lâh”.

Que Allâh nos haga de quienes piden perdón y nos perdone, de quienes se arrepienten y no reinciden, de quienes tienen miedo del Infierno y de Su Poder y de quienes tienen vergüenza de sus actos ante la Presencia Divina.

Abdul Karim Mullor

 

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